Vassalli ya tiene nuevos dueños y primero deberán cumplir con los que compraron cosechadoras y todavía no las recibieron: quién está detrás del rescate de la empresa

Mientras se ultiman los contratos, la futura conducción ya definió cuáles serán las primeras medidas para poner nuevamente en marcha a la emblemática empresa santafesina

31deJuliode2026a las22:52

El proceso para transferir el control de Vassalli Fabril entró en etapa de definiciones. La operación que permitirá el desembarco de nuevos accionistas en la histórica fabricante de cosechadoras de Firmat podría quedar cerrada durante los próximos días, una vez que las partes terminen de incorporar una serie de modificaciones de último momento a los contratos ya confeccionados.

Quiénes son los nuevos dueños de Vassalli

De acuerdo con información obtenida por Agrofy News de fuentes vinculadas con la negociación, los ajustes introducidos en la documentación demoraron el cierre definitivo de la operación, aunque no alteraron la decisión de avanzar con el traspaso. La intención es comunicar formalmente el cambio de control durante la primera quincena de agosto. Y recientemente se realizó una comunicación a los empleados de la firma.

La sociedad continuará funcionando bajo la denominación Vassalli Fabril SA. Lo que se modificará será la composición accionaria y la conducción de la empresa, actualmente en manos de la familia Marsó, que había ingresado a la firma durante 2024.

Foto: Diario de Firmat

Roberto Chinelli, quien lideró las conversaciones entre los actuales propietarios, los acreedores y el futuro controlante, asumió una suerte de gerencia general durante la transición. Se sabe que una vez completada la transferencia, seguirá al frente de la administración y del proceso de reorganización industrial.

Una operación basada en la absorción del pasivo

El esquema no contempla una compra tradicional mediante un desembolso millonario por las acciones. La base del acuerdo es la transferencia del capital societario por un monto simbólico, mientras que los nuevos titulares asumen las obligaciones acumuladas por Vassalli y procuran alcanzar acuerdos con sus principales acreedores.

La fórmula busca evitar que la empresa termine nuevamente en una quiebra. Dentro del entorno de la negociación consideran que un proceso judicial de liquidación podría mantener paralizada la fábrica durante varios años, erosionar todavía más el valor de la marca y desarticular definitivamente su red de proveedores y concesionarios.

La deuda incluye compromisos comerciales, financieros y operativos generados durante las últimas administraciones. También comprende obligaciones derivadas de la adquisición realizada por la familia Marsó, que había acordado un esquema de pagos escalonados con Esteban Eskenazi y Matías Carballo, anteriores propietarios de la compañía.