La "SuperRaza" de productores argentinos que puede llevar a la agricultura a un nuevo nivel: "Las posibilidades de crecimiento son infinitas"
Marcelo Torres afirmó durante el Congreso Aapresid 2026: “El productor argentino es como un jugador de potrero; con reglas claras podemos llevar la agricultura a otro nivel”
El productor argentino aprendió a jugar en escenarios cambiantes. Crisis económicas, modificaciones en las políticas públicas, cambios en el tipo de cambio, restricciones comerciales y diferentes ciclos productivos moldearon durante décadas a un empresario agropecuario que, además de producir, debió aprender de economía, finanzas, tecnología y gestión.
Esa capacidad de adaptación es, para Marcelo Torres, presidente de Aapresid, uno de los principales activos que tiene la agricultura argentina para proyectar su crecimiento.
“Sin duda en Argentina tenemos una super raza de productores”, sostuvo durante el Congreso Aapresid 2026 Torres al analizar las características que distinguen al empresario agropecuario local.
La definición apareció en el marco de una reflexión sobre cómo el productor argentino logró desarrollar herramientas y estrategias para desenvolverse en un contexto que, según describió, muchas veces fue “hostil” y siempre resultó desafiante.
Un productor que aprendió a jugar en escenarios cambiantes
Torres señaló que los productores argentinos están acostumbrados a mirar permanentemente el contexto que los rodea.
“Los productores argentinos están permanentemente mirando el contexto que va cambiando, las políticas, todas las políticas públicas, la apertura de las exportaciones, el cierre de las exportaciones, la brecha cambiaria”, enumeró.
Para el presidente de Aapresid, esa experiencia no se limita a los últimos años, sino que forma parte de una construcción histórica.
“Este productor se acostumbró a saber de economía, de finanzas, de recursos humanos”, explicó.

En ese proceso, además, el sector desarrolló soluciones propias frente a las necesidades que aparecían en cada campaña. Torres mencionó como ejemplos el desarrollo y la adopción del silobolsa, así como la expansión de la siembra directa, que permitió transformar buena parte de la forma de producir en Argentina.
“Tuvo que mejorar la parte operativa, además de la ventaja agronómica. También desarrolló la directa”, destacó.
