Así es el feedlot más grande de la Argentina: "La empresa no es propietaria de una sola vaca", destacan en el establecimiento con capacidad para 100.000 animales

Producción de maíz bajo riego, manejo por ambientes y fertilización con estiércol son la base del sistema que abastece un feedlot de 100.000 animales

25deAgostode2026a las21:57

En el centro de San Luis, Ser Beef, empresa miembro del CREA Valle del Conlara, en la región Centro, produce el alimento para un feedlot con capacidad para 100.000 animales mediante un sistema agrícola basado en maíz bajo riego y en secano, manejo por ambientes y fertilización con estiércol.

La firma comenzó a desarrollarse hace 29 años, cuando adquirió cinco campos cercanos a la localidad de Granville e impulsó la incorporación de nuevas tierras a la agricultura junto con la instalación de 41 equipos de riego por pivote central.

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"En esta zona de San Luis el régimen de lluvias es de 590 milímetros anuales, con un pico en enero y un mínimo en julio. El planteo fue desarrollar una producción agrícola intensiva bajo riego, con el principal objetivo de producir maíz como forraje para el consumo bovino", explicó Nicolás Ríos Centeno, gerente de producción agrícola de la empresa. "Mientras avanzaban el desmonte y la instalación de los equipos de riego, también se armó el feedlot", agregó en un artículo de Contenidos CREA.

El feedlot fue creciendo hasta convertirse en el de mayor capacidad del país. "Hoy tenemos 100.000 animales encerrados. Es todo hotelería, es decir, la hacienda pertenece a nuestros clientes y nosotros brindamos el servicio de engorde. La empresa no es propietaria de una sola vaca", señaló.

Riego para estabilizar la producción

En agricultura, la firma trabaja con una rotación dominada por el maíz. "Nuestro esquema es maíz-maíz-soja. Al tener el feedlot dentro del campo, el negocio del maíz es muy atractivo porque el flete hasta los corrales es mínimo", explicó Ríos Centeno.

La superficie agrícola alcanza unas 13.700 hectáreas, de las cuales alrededor de 9.500 se destinan a maíz y algo más de 4.000 a soja. Para la próxima campaña, el objetivo es sembrar 1.800 hectáreas de maíz bajo riego. "Con riego apuntamos a rindes de entre 90 y 100 quintales por hectárea, frente a los 60 quintales que obtenemos en secano. Es decir, logramos rendimientos alrededor de un 50% superiores", señaló.

Más allá del incremento en la productividad, el principal aporte del riego es la estabilidad de los resultados. "En secano tenemos un coeficiente de variación interanual de los rindes de alrededor del 35%, porque el régimen de lluvias en San Luis es muy variable. Con riego ese valor baja al 12-15%, lo que nos da mayor previsibilidad y nos permite saber que una parte de la producción está prácticamente asegurada", afirmó.

Ese mayor potencial productivo también exige un manejo diferencial. "Los planteos bajo riego se siembran aproximadamente un mes antes, con mayor densidad, más nitrógeno y materiales distintos a los utilizados en secano", indicó. Además, tanto los lotes bajo riego como los de secano están ambientados y se manejan con siembra variable.