Posturas encontradas para La Ronda del Milenio

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25deNoviembrede1999a las10:00

 El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC),Mike Moore, viajó ayer rumbo a Seattle, Estados Unidos, con la esperanza deconseguir un acuerdo entre los ministros que se reunirán allí la semanapróxima para el lanzamiento de una nueva ronda de comercio global. Moore, exprimer ministro de Nueva Zelanda, irradiaba optimismo pese a que losnegociadores en Ginebra no lograron preparar una base sólida para la reunión.Sin embargo, diplomáticos y analistas de comercio en Ginebra se mostraronescépticos sobre los resultados del encuentro.

"Será una tarea tremenda y yo no le daría más de 40 a 60 por cientode posibilidades, en el mejor de los casos, de que consigan algo realmentesubstancial en (la reunión) ministerial", dijo un enviado que tieneprevisto participar en el encuentro.

Los países en desarrollo, que constituyen la gran mayoría de los miembrosde la OMC, están furiosos porque las naciones más ricas no parecen dispuestasa tomar en cuenta sus problemas con los acuerdos de comercio previos.

Y hubo fuertes indicios de una creciente división entre Estados Unidos y laUnión Europea, las dos principales potencias comerciales cuya cooperaciónserá vital para cualquier avance importante en Seattle.

"Es indignante la forma en que los estadounidenses han abusado de suposición de anfitriones de la reunión para impulsar su propia agenda",dijo un diplomático europeo, recordando que Singapur adoptó una posturaneutral cuando fue la sede de la primera Cumbre Ministerial de la OMC, en 1996.

Los enviados japoneses, aliados a la UE en la crucial disputa sobre el papelde la agricultura en una nueva ronda de negociaciones, expresaron opinionessimilares.

Sin embargo, funcionarios estadounidenses desmintieron tal conducta einsinuaron que la UE está usando tácticas encaminadas a imponer su propiaagenda para una nueva serie de conversaciones sobre liberalización del comercio,que se espera sea bautizada con el nombre de la Ronda del Milenio. "Ahoramismo, los europeos no lucen bien. Tenían un acuerdo en sus manos y dieron laespalda", dijo un funcionario.

Optimismo de Moore

En una rueda de prensa después de que los negociadores de los 135 miembrosde la OMC pasaron la pelota a los ministros, un dinámico Moore, acostumbrado alas batallas de la política de su país, dijo: "Creo que (la reunión) sellevará a cabo". Y agregó categóricamente: "Seattle no fracasará".

No obstante, presionado para que comente sobre lo que podría lograrse en loscuatro días disponibles del 30 del actual al 3 del mes próximo, Moore fuemenos directo. "¿Cómo podemos fracasar cuando representamos a 135gobiernos soberanos? -preguntó-. Lo que acuerden juntos es un logro. Creo queconseguiremos numerosos avances que beneficiarán a la gente en todo el mundo".

Moore citó un informe europeo que pronosticó que una ronda amplia que cubratanto bienes y servicios industriales como la agricultura daría un gigantescoimpulso a la economía global y dijo que es mucho lo que está en juego para quelos ministros abandonen Seattle sin lograr un acuerdo.

Sin embargo, dada la magnitud de las diferencias en diversos asuntos queemergieron durante los tres agitados meses en los que los enviados de comercioen Ginebra trataron de redactar un borrador para una ronda, cerrar las brechasserá claramente una tarea formidable.

La UE, con el respaldo de Japón, Corea del Sur, Suiza y Noruega, se niega acomprometerse a trabajar en una nueva ronda para poner fin a los subsidiosagrícolas orientados a impulsar la producción.

Esa demanda clave del Grupo Cairns de 15 grandes exportadores agrícolas,encabezados por Australia, pero integrado también por importantes economíasemergentes, como la Argentina y Brasil, cuenta con el firme respaldo de EstadosUnidos. Los mie

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