La sequía afecta a Santa Fe, Santiago del Estero y Chaco

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10deDiciembrede1999a las09:44

Drama: hace cinco meses que no llueve en esa zona del Noroeste, donde elabastecimiento de agua potable es precario en algunas localidades.

EL NOCHERO (Santa Fe).- La sequía se ensañó con las poblaciones ubicadasen el extremo noroeste de esta provincia, en la zona de límites compartidosentre Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero. Hace cinco meses que no llueve enla zona -sólo hubo una precipitación de 6 milímetros en ese período- y parala región en general, más que sobre este territorio, la falta de agua es undrama extra a los que ya afligen a sus pobladores.

A casi 500 kilómetros de la capital provincial, en el departamento 9 deJulio, los 1500 habitantes de este distrito solamente se abastecen de agua unavez por semana cuando arriban al lugar los 30.000 litros que transporta uncamión cisterna desde Villa Angela, en la provincia del Chaco.

Sus habitantes no poseen agua potable ni ríos cercanos para abastecerseadecuadamente, y la única planta de potabilización del líquido, mediante elsistema de ósmosis invertida, que le obsequió el gobierno nacional, dejó defuncionar al mes de instalada.

No hay otra alternativa, mucho menos soluciones para sus resignadoshabitantes.

Las reservas de los tanques, que acumulan el agua de lluvia, y losreservorios naturales, están agotados desde hace un mes.

Los pronósticos más alentadores insinúan que la sequía seguirá hastamarzo, es decir casi cuatro meses más.

A un costo de 350 pesos semanales, el agua proveniente del suministro quetrae hasta esta localidad el camión cisterna es lo único que la comuna puedeofrecer a sus pobladores.

"Les damos 20 litros diarios por familia, pero no tenemos plata parapagar más camiones", se sinceró Carlos Radimak, su presidente comunal.

La bajante del río Paraná

Pero la situación podría complicarse si Villa Angela se queda sin aguaporque la bajante del río Paraná quitó presión al acueducto que abastece alsudoeste chaqueño.

La falta de agua también es evidente en las poblaciones cercanas, como VillaMinetti, Pozo Borrado y Gato Colorado. Esta última, cerca del paralelo 28,protagonizó la conocida "guerra del agua", cuando se enfrentó apobladores de Santa Sylvina (Chaco), quienes destruyeron un terraplén de uncamino interprovincial para permitir el paso del agua acumulada sobre suterritorio.

Los habitantes de la zona no quieren dejar de recordar que hace un añodebieron soportar esas inundaciones por excesos de lluvias. Sin embargo, poco onada se hizo para ordenar obras que permitieran un manejo adecuado del recursohídrico.

Otro lugar donde se aprecia la consecuencia de la falta de agua es en elcampo. El desastre se comprueba en la cuenca algodonera, cuya actual campaña seabortó abruptamente en las últimas semanas. Tampoco quedará girasol y sólola soja soportará la falta de riego un mes más.

"Pero lo que le hemos advertido al próximo gobernador (CarlosReutemann) es que no vamos a poder seguir soportando el endeudamiento queprovocaron sucesivamente la inundación y la sequía. Como hay que prevenir,decimos que los daños pueden ser peores si vuelven las lluvias abundantes elaño que viene, porque mientras Chaco y Santiago del Estero hicieron trabajos decanalización, en nuestra zona nadie movió un dedo", confió a La Naciónun productor de Pozo Borrado.

Más al Este, en jurisdicción del departamento Vera, hasta los colectores delos canales que conforman los Bajos Submeridionales están prácticamente secosy sus poblaciones recurren a perforaciones de más de 10 metros para obteneragua que no siempre es apta para consumo.

El pobre norte santafecino está seco. A 500 kilómetros muy pocos lo saben.

José Enrique Bordón

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