Continúa polémica por transgénicos en EE.UU.

18deEnerode2000a las11:48
Nueva York (Télam-SNI)- La lucha entablada entre los Estados Unidos y Europa en relación con lasmodificaciones genéticas de las semillas y las carnes de ganado tratado conhormonas afectaría, en forma indirecta, a países productores de soja, como laArgentina y Brasil. Una de las grandes cuestiones en la liberalización delcomercio mundial gira en torno a los cambios genéticos en semillas y a lascarnes tratadas.que, además del proteccionismo, esgrimen la cuestión delmonopolio, ya que las semillas están protegidas por patentes y las empresasinnovadoras son estadounidenses. Esta gran batalla afecta a la soja yalcanza indirectamente a productores como la Argentina y el Brasil. El procesode transformación de una semilla es ahora relativamente fácil. Se trata dedividir un gen e insertar otro de una planta, de un virus o de un animal paradarle características adicionales, como la resistencia al frío, a las pestes oa los herbicidas.Departamento de Agricultura de los EstadosUnidos (USDA), que dirige Dan Glickman, ya aprobó medio centenar deplantas alteradas genéticamente, incluyendo soja, trigo, tomates, maíz,arroz y papas, entre otras. Si bien no hay cifras concretas, seestima que aproximadamente 50% de la soja y del algodón que se cultiva en losEstados Unidos tiene su origen en semillas modificadas. Varias organizacionesagrícolas ya iniciaron una demanda antimonopolio contra empresas agroquímicasque han desarrollado varias semillas del nuevo tipo.<>Investigación Universidad de Cornell halogrado un nuevo tipo de tomates que resisten más, tanto los problemasdel transporte como estar en exhibición en los supermercados. Desde el punto devista económico, esto significará mucho, tanto para productores como paraconsumidores, especialmente en el mercado estadounidense, donde los productosagrícolas son transportados a grandes distancias.