Abigeato: supuesta conexión con policías santiagueños

29deFebrerode2000a las08:08

El robo de ganado tienelímites insospechados

SANTIAGODEL ESTERO.- El tono discreto que emplea la gente de aquí para hablar del tráficode carne y el robo de ganado resulta bastante extraño. Inflexiones, evasivas:pequeños gestos, pero decisivos a la hora de comprender lo que sucede en estaprovincia.

Con la detención, dos meses atrás, del conspicuo cuatrero Ramón"Kiko" Bárcena, muchos creían que el problema del cuatrerismo estabaresuelto. Sin embargo, documentos confidenciales de la policía provincial a losque tuvo acceso La Nacion dicen lo contrario.

El 80% del ganado sustraído que ingresa en territorio santiagueño provienede campos de Santa Fe y Córdoba. En esas regiones rurales, los animales seroban vivos y luego entran por rutas o caminos adyacentes. Existen cerca de cienaccesos diferentes, poco conocidos. Y para operar, las bandas dedicadas a estosdelitos utilizan camiones jaula con una capacidad de 30 animales por unidad.

Es así como más del 40 por ciento de la carne consumida por la poblaciónsantiagueña evade todos los controles sanitarios y comerciales, según datosaportados por la ex Cámara de Frigoríficos, Matarifes y Carniceros(Cafrimaca). Y hay más: la dependencia del Servicio Nacional de Sanidad yCalidad Agroalimentaria (Senasa) en la localidad de Ojo de Agua decomisó en unaoportunidad 45.000 kilos de carne de caballo y de burro que tenían como destinoel conurbano bonaerense.

El informe secreto de la policía denominado con el simpático nombre de"Hamburguesa azul" deja poco librado a la imaginación. Allí, porejemplo, se relaciona a la Unidad Regional Dos de la ciudad de La Banda, a unkilómetro de la capital provincial, con el tráfico de carne.

Enfrentamientointerno

Sin rodeos, lainvestigación policial detalla que el personal de esa dependencia estaríacomprometido en un enfrentamiento interno con dos bandos, por el tema deltransporte e introducción clandestina de carne vacuna. Estos grupossupuestamente estarían liderados por "el jefe de la unidad, comisariogeneral Francisco Robles, y el comisario inspector Isac Rafael Yanuzzi -en laactualidad retirado-".

Al parecer, el jefe de la unidad mantendría una antigua amistad con lafamilia Ledesma, hoy conocidos empresarios de la zona y señalados en eldocumento como presuntos líderes de la organización. El jefe de la unidadsupuestamente intercedió en varios procedimientos a cargo de la justiciasantiagueña, para que no sólo dejaran libres a los delincuentes sino tambiénque la carne clandestina continuara su camino hacia la capital de Santiago.

La procesión de hechos de cuatrerismo conectados con una permeable actuaciónde las autoridades tocó el punto más alto el mes último. En esa oportunidadsalió a la luz que el jefe de la policía provincial, Antonio Orpi, habíaparticipado del negocio de la carne clandestina. En 1990, cuando Orpi aún eraun agente, fue acusado del delito de incumplimiento de los deberes delfuncionario público, pues habría pedido una camioneta prestada que luego fuevista en reiterados robos de ganado. Más tarde, el expediente desapareciódurante el estallido social de 1993.

El presidente de la Cámara de diputados provincial, Darío Moreno, presentóun proyecto de ley para modificar el código de procedimientos para que laspenas por el tráfico de carnes y el abigeato -dos delitos excarcelables- fueranmás duras. Se dice oficialmente que la evas

Temas en esta nota

    Cargando...