El principal logro del siglo en sanidad animal

27deAbrilde2000a las09:19

Escribe Oscar A. Bruni Presidente del SENASA
La erradicación de la fiebre aftosa fue y es un ejemplo, no sólo para laganadería argentina sino también para otros sectores de la sociedad. Estaenfermedad del ganado fue la principal limitante que condicionó la producciónde carne y leche y determinó la exclusión de nuestras carnes del circuito decomercio de países sin la enfermedad y a acceder solamente a un porcentajereducido del comercio internacional, dentro del circuito aftósico.

No obstante, para erradicarla, fue necesaria la motivación de losproductores. Porque si existe el convencimiento en la mayoría de la poblaciónafectada a un problema, sobre cuál es la solución y las directivas para lograrun resultado son claras, entonces una situación perjudicial puede revertirse enbeneficiosa.

Restricciones

Es clave recordar que la Argentina pasó de una situación de dominio casiabsoluto del mercado mundial de carnes en las tres primeras décadas de estesiglo a las restricciones cada vez más severas y paulatinamente aplicadas porlos países importadores.

Durante muchos años se trabajó sin la coordinación de sectores. A partirde los años ’60, en el gobierno de Arturo Illia, se creó el Servicio deLucha Sanitaria (SELSA), que dio la base para la creación posterior y secrearon las comisiones locales. Ese criterio se extendió a todo el SENASA enlas décadas de los años ’70 y ’80 y se instituyó la vacunaciónobligatoria de toda la hacienda y el control de los movimientos.

Sin embargo, recién promediando los ’80, a instancias de la motivacióndel productor y del convencimiento de su responsabilidad para terminar con laenfermedad; con una vacuna que inspiró crear esa confianza (vacuna oleosa) ycon un Estado que creó y controló la aplicación de los planes sanitarios-acompañando al sector privado afectado-; pudo lograrse el consenso de todosestos factores e iniciar el camino hacia la erradicación de la aftosa. Sobreesta base se organizó un ingenioso modelo de gestión que articuló laparticipación activa de todos los sectores vinculados con el problema, sobre unmarco teórico-legal flexible que permitió la instrumentación del plan en todoel territorio nacional, a pesar de sus muy diferentes característicasecológicas y productivas. Indudablemente la lucha contra la aftosa es el modeloa imitar para encarar otros planes sanitarios y una mejora que se refleja enotros aspectos del país, porque es un logro obtenido en democracia, producto dela seriedad y continuidad de tres gobiernos democráticos.

Hoy el sistema de vigilancia epidemiológica de la aftosa permite el controly la detección de un eventual ingreso del virus desde otras regionesrespaldando al país, rápida y acertadamente.

La condición de libre de aftosa sin vacunación colocará nuevamente alpaís en una inmejorable posición para el comercio internacional. Lasposibilidades que hoy tienen las carnes argentinas son el resultado de lacapacidad y calidad de la investigación, que desarrolló una vacuna paracombatir la enfermedad; de los productores y de los ganaderos; de losveterinarios del SENASA y del INTA; de los organismos de Sanidad Animal de lasprovincias, de los paratécnicos, vacunadores y administrativos, de loslaboratorios y de todas las otras personas e instituciones que vinculadas con elquehacer pecuario de nuestro país, hicieron posible en muy pocos años terminarcon esta enfermedad y convertir esta erradicación en el principal logro delsiglo en el área de sanidad animal.

El decreto nacional, que firmará en los próximos días el presidenteFernando de la Rúa, define a la Argentina como país libre de fiebre aftosa entodo el territorio nacional. Es el paso final para que la OrganizaciónInternacional de Epizootias (OIE) reconozca, a mediados de mayo, la actualsituación sanitaria y el nuevo status de nuestras carnes. A partir de allí sepotenciarían las neg

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