Entidades avanzan en una fuerte polémica

19deMayode2000a las08:11

La crisis que atraviesa la lechería «está llevando a la desaparición deproductores e industriales», según lo definieron los propios integrantes delsector. En busca de medidas que solucionen la situación, productores,legisladores y empresarios presentaron tres proyectos de ley que proponenfundamentalmente la creación de un fondo y un instituto de promoción delácteos y el establecimiento de un precio mínimo de la leche en puerta detambo. Por un lado los integrantes de la Comisión de Agricultura y Ganaderíade la Cámara de Diputados son partidarios de impulsar la fijación de un preciomínimo. En tanto el fondo para la lechería se formaría con el aporte de uncentavo por litro de leche por parte de los productores con el fin de compensarel menor precio que pagan los industriales para el producto destinado a laexportación. Esta iniciativa, denominada «ley Volando»- en referencia aldiputado que la creó-, cuenta también con el apoyo de las cuatro entidadesmadres del campo: Sociedad Rural Argentina (SRA), Federación Agraria (FAA),Coninagro y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Sin embargo, losproductores nucleados en nueve entidades, entre ellas la Unión General deTamberos (UGT) y la Asociación de Productores de Holando Argentino (ACHA), seopusieron y presentaron un proyecto paralelo. Además de fijar un preciomínimo, la ley de las entidades lecheras establece la creación de una cámara(así la denominan) de filiación obligatoria para los empleados. De esta formaproponen un Sistema de Ordenamiento Lechero nacional. En tercer lugar está elproyecto de la diputada aliancista por Santa Fe, Sarah Picazzo, apoyado por losproductores agrupados en CARBAP. Dicha ley se concentra sólo en la fijacióndel precio mínimo obligatorio de la leche por medio de una concertación,teniendo en cuenta las distintas calidades, los costos por zona, y laestacionalidad de las entregas de la leche. Dicha legislación prevé laintervención de la Secretaría de Agricultura de no llegar a un acuerdo, la quedeberá decidir finalmente un precio origen y los porcentuales para productorese industriales.

Juan Lazarte

Confederaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP)

Nos oponemos al proyecto Volando desde su inicio, porque debemos hacer unreordenamiento profundo de la lechería. Primero debe haber un ordenamiento deprecios y luego de todo el sector. Hay que establecer un precio justo, quepuedan fijar las usinas. Además, es necesario blanquear el comercio. Nosotrosinsistimos para que el tambo también participe del producto final.

GUILLERMO DRALETTI

Unión General de Tamberos (UGT)

Nuestro proyecto es democrático y no pone impuestos al productor. Es muyparecido al de Nueva Zelanda, mucho más moderno y adaptable a cualquier sector.El directorio se elige democráticamente, como la aprobación de objetivos demediano plazo y la elección de las autoridades administrativas. Por otro lado,pensamos que el precio mínimo no funciona, porque no sigue las leyes naturalesdel mercado. Nosotros vamos más allá de un simple «fondo» y apuntamos a lacreación de un sistema de ordenamiento lechero a nivel nacional.

RICARDO JAMES

Presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL)

Estamos a favor de la creación de un foro en el que la producción y laindustria, con igual nivel de aportes y representación, debatan los aspectosrelacionados con la actividad láctea y encaren medidas que considerenbeneficiosas para el desenvolvimiento del sector. Por otro lado, apoyamos lacreación de un fondo formado y manejado exclusivamente por los productores, elcual deberá tener la facultad de redistribuir sus recursos a los remitentes delas empresas que exporten productos lácteos extra Mercosur, para compensar losmenores ingresos de las ventas en la región. La representatividad de laspersonas que actúen en ambos organismos dependerá del nivel de consenso y deléx

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