Una cuestión de Estado

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24deMayode2000a las08:50

El fin de un flagelo:Felipe Solá destacó el papel de los productores

Aunque no lo reconozca públicamente, el vicegobernador bonaerense,Felipe Solá, tiene mucho que ver con la erradicación de la fiebre aftosa en laArgentina.

En 1988, cuando estuvo a cargo de la cartera agrícola del gobiernobonaerense, lanzó una experiencia piloto en el partido de Dolores. "Laidea fue simple: transferir a manos de los productores la responsabilidad devacunar el ganado. Poniendo en manos de la sociedad rural local los elementosnecesarios para vacunar. El proyecto funcionó bien y así se fue expandiendo enel territorio."

Solá recordó que la estadística de 1989, cuando asumió como secretario deAgricultura de la Nación, daba cuenta de 500 brotes de fiebre aftosa en el país."Año tras año fuimos bajando la cantidad de brotes hasta llegar al 27 deabril de 1994, cuando se produjo la última aparición de esa enfermedad en elpaís."

Solá no olvida que, durante su gestión y la de Bernardo Cané en el Senasa,los productores tuvieron el apoyo necesario para que el combate fuera efectivo."Desde 1993 la lucha contra esta enfermedad fue una cuestión de Estado. Seaprobó una ley que le daba a las fundaciones el poder legal para sancionar alproductor que no vacunara, y además pusimos en práctica el llamado riflesanitario." Esta práctica permitía sacrificar los animales enfermos.

"Nuestro plan fue bueno, a tal punto que Brasil prácticamente lo copiópara eliminar la endemia en Río Grande do Sul. Gracias a ese trabajo, a nuestropaís se le presentan nuevas oportunidades", acotó Solá.

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