Un paso significativo para abrir el comercio de carnes

26deMayode2000a las11:32

Escribe Eduardo Estéfano

París (Enviado Especial). Según un dicho popular, "no hay malque dure 100 años". Pero, como siempre, hay excepciones a la regla y éstees el caso de la fiebre aftosa, una enfermedad que llevó 130 años erradicar enla Argentina y que hace estragos en decenas de países en el mundo.

En París, en la reunión anual de la Organización Internacional deEpizootias (OIE), nuestro país fue incluido en el máximo status sanitario delmundo, como libre de aftosa sin vacunación, convirtiéndose así en laquincuagésima nación del mundo y la undécima de América en acceder a esacategoría. Respecto de América del Sur, la Argentina se suma a Chile y Uruguayen el circuito no aftósico.

La OIE es una organización intergubernamental creada el 25 de enero de 1924por los representantes de 28 estados fundadores e integrada hoy por 155 países.Los principales objetivos de la OIE son informar a los gobiernos de la presenciay evolución de las enfermedades animales en el mundo, de los medios paracombatirlas; coordinar en el plano internacional los estudios sobre lavigilancia y el control de las enfermedades animales, y armonizar lasreglamentaciones de los países miembros en materia de intercambiosinternacionales y productos de origen animal.

¿Qué significa para la Argentina haber sido declarada libre de aftosa sinvacunación? Que ya no habrá barreras sanitarias que impidan el comercio decarne, mientras se mantenga en esa categoría. Los efectos ya comienzan aadvertirse con la apertura de nuevos mercados y las posibilidades que se abrencomo un abanico, para mejorar la exportación de carne.

¿Cuáles son las perspectivas? La eliminación de trabas sanitarias es unpaso significativo para liberar el comercio de cualquier producto. Queda pordelante la tarea de derribar los obstáculos comerciales, como las cuotasfijadas por los países compradores o las exigencias paraarancelarias quelimitan el flujo exportador.

Si bien el año pasado las ventas de carne al exterior mejoraron levemente envolumen respecto de 1998 –se exportaron unas 320 mil toneladas por 500millones de dólares–, aún se está muy lejos de los niveles de 1995, losmás altos de la década. En aquel momento, en el rubro cárnico ingresaron1.000 millones de dólares por el embarque de 500 mil toneladas.

¿Es posible recuperar el terreno perdido en el plano internacional? No seespera una reacción espectacular a corto plazo. Pero con una políticaconstante y sostenida en el tiempo, sumada obviamente al nuevo status sanitarioy a un programa de promoción internacional que se lanzó el lunes último en laciudad de Chicago –y que tuvo su bautismo de fuego en Europa anteayer, puedenesperar resultados a mediano plazo.

"A la carne argentina no le falta calidad, sino que la sepanvender", aseguran los dirigentes y especialistas extranjeros que participandel plenario de la OIE en París.

Los funcionarios argentinos que están en la Ciudad Luz, el secretario deAgricultura, Antonio Berhongaray y el presidente del Senasa, Oscar Bruni, noocultaron su satisfacción por la gran noticia recibida el miércoles último,cuando la OIE declaró oficialmente al país libre de aftosa sin vacunación.Aunque no hubo sorpresas, el anuncio –y las nuevas posibilidades que segeneran a partir de ese status sanitario– multiplicó los festejos en el HotelFloride Etoile, donde se aloja la delegación argentina.

Próximos pasos

Pero cuidado, porque este significativo paso ha sido uno más en la luchacontra las enfermedades de la ganadería, y no significa el fin del problema.

Ahora comienza otra etapa tan exigente como la anterior. El desafío escombatir al fantasma del rebrote de un foco en cualquier punto del país,especialmente en las fronteras del Norte. Según Oscar Bruni (ver entrevista enpágina 3), la Argentina está en condiciones de cum

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