Habría beneficios fiscales para los agroalimentos

01deJuniode2000a las08:24

El Gobierno estudia bajar el IVA a pollos y aceites y aumentaría losreintegros a la exportación.

El Gobierno contragolpeará con una serie de beneficios fiscales ante losfuertes reclamos del sector agroalimentario para aliviar su situación.

Por un lado, el presidente Fernando de la Rúa se comprometió a estudiar elpedido de la industria avícola y aceitera para bajar el IVA al 10,5%, tal comoocurre con la carne vacuna. Por el otro, se le otorgarían reintegros a laexportación al trigo, productos orgánicos y pescados procesados en tierra, conexcepción de la merluza. Además, se incrementaría el porcentaje que se leotorga a la venta al exterior de pollos, confirmaron ayer fuentes del Ministeriode Economía.

Por otra parte, el Poder Ejecutivo está a punto de aumentar los controlessobre los alimentos importados. Tal como lo adelantó La Nación, un decreto queserá firmado por el Presidente a su regreso de Alemania establece que todos losalimentos importados serán sometidos a las normas del código alimentarioargentino.

El contexto para escuchar las solicitudes de los empresarios fue la reuniónde la Comisión Interministerial de Comercio Internacional (CICI) realizadaanteayer.

Allí, el primer mandatario se mostró "muy interesado" por lospedidos de los industriales en torno de la baja del IVA y de los reintegros yles pidió dos semanas para responderles, según fuentes oficiales y privadas.De inmediato, De la Rúa le ordenó al titular de la Administración Federal deIngresos Públicos (AFIP), CarlosSilvani, que estudie el impacto fiscal de laposible poda del IVA, tanto a los polleros como a los aceiteros.

Satisfacción en la Copal

La industria agroalimentaria exporta bienes por unos 15.000 millones dedólares anuales, que representan el 60% de las ventas externas totales. En elencuentro de la CICI, que duró unas tres horas, cada sector transmitió susinquietudes: los representantes pesqueros pidieron la aplicación de la ley delsector y la exportación del filete de anchoa a los Estados Unidos. Por suparte, sus pares de la carne exigieron que se destraben las medidas judicialesque pesan sobre unas 6000 toneladas (de las 28.000 que conforman la cuotaHilton), correspondientes a los cortes de alto valor que se exportan a Europa.

Uno de los participantes del encuentro fue el titular de la Coordinadora deProductores de Alimentos (Copal), Alberto Alvarez Gaiani, que expresó susatisfacción por el "interés" presidencial en las propuestas delsector.

En tanto, con la nueva medida para la importación de alimentos se eliminarála aceptación casi automática que regía desde 1991, a partir de los decretosde desregulación económica del gobierno de Menem. El proyecto demodificación, al que accedió La Nación, fue tratado esta semana y ahora estásobre el escritorio del secretario legal y técnico de la Presidencia, HéctorRodríguez.

Convenios de equivalencia

La nueva norma estipula que los alimentos deberán "satisfacer lasexigencias del presente código", aunque aclara que el Gobierno podráestablecer convenios de equivalencia con otros países para la"facilitación del comercio".

De esta manera, el Ejecutivo apela a una poderosa arma para lograr unreconocimiento más rápido de los alimentos argentinos que se exportan, sobretodo a la Unión Europea.

Al mismo tiempo cumple con el deseo de los productores locales que se quejanporque algunos países desarrollados presuntamente utilizarían "un dobleestándar" en sus exportaciones, al enviar productos de menor calidad haciala Argentina, algo que rechazan los mercados de origen.

Los productos afectados por este refuerzo de los controles, según loscálculos de la Copal, representan unos 300 millones de pesos, cerca de un 25%de los alimentos que importa la Argentina.

Como parte de ese proceso, se dispuso la unificación de los controles queantes desarrol

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