El INTA vende sus edificios y campos para poder investigar

13deJuniode2000a las08:18
SILVIA NAISHTAT

Como sus verdaderas joyas son otras, el INTA ha decidido desprenderse deterrenos y edificios para seguir manteniendo su dotación de investigadores, quedescubrieron entre otras cosas la vacuna oleosa que permitió derrotar a laaftosa; crearon semillas de algodón por las que una multi como laestadounidense Monsanto paga royalty, e inventaron distintas variedades desemillas de trigo utilizadas en todo el mundo. Pero como el INTA vive hoy unmomento crítico —luego del guadañazo de 23 millones a su presupuesto— elorganismo puso a la venta 300 de las 600 hectáreas que posee su centroexperimental de Castelar, una manzana en Palermo Chico (Cerviño y Ocam po)donde funcionaba hasta hace poco el Instituto de Suelos, su sede administrativade Rivadavia al 1400, los edificios de las calles Alsina y Chile, y 14hectáreas pegadas al centro de Posadas, en Misiones.

Hasta que esas propiedades se vendan, formará mientras tanto un fondo degarantía para obtener de inmediato un préstamo del BID por 100 millones,según señaló a Clarín el presidente de la entidad, Guillermo Moore de laSerna. Mañana, miércoles, llega la misión del BID encabezada por HéctorMalarín y Basilio de Souza para abrochar el acuerdo.