Los costos internos condicionan los beneficios de la globalización

14deJuliode2000a las08:25
Escribe Manuel Alvarado Ledesma (*)

¿Estamos globalizados? ¿Tenemos una economía realmente abierta al mundo?No hay duda de que, desde el inicio de la última década, nuestro paísingresó de lleno en la globalización, al tiempo que ponía en marcha unapronunciada política de apertura económica.

Sin embargo, persisten problemas que impiden un mayor salto en la produccióny, consecuentemente, en la exportación agroalimentaria.

Es sabido que la globalización es retroalimentada cuando se generalizanmodelos de libre mercado con desregulaciones y privatizaciones. Así es que, alexpandirse a otras regiones del planeta, el crecimiento que trae aparejadoestimula el comercio y el consumo. Se trata de una demanda no sólo de productosdiferenciados sino también de commodities agrícolas.

Un elemento central