¿Qué frena el despegue de la economía?

Por
17deJuliode2000a las08:48

JAVIER FINKMAN. Economista jefe del HSBC

La pregunta del millón es ¿cuándo se reactiva la economía? El crecimientoesperado por la mayoría de los analistas hoy oscila entre el 1,5% y el 2,5%.Esto significa que, en términos de expectativas, el shock externo de la primeramitad del año (caída del Nasdaq, revisión a la suba de las expectativas deajuste de tasas globales y depreciación del euro) le costó a la Argentinaentre 1% y 1,5% de aumento esperado en el PBI.

Obviamente, el frente externo es un condicionante importante de la economíadoméstica. La buena noticia es que mejoró sustancialmente. La correcciónsaludable del Nasdaq disminuye la probabilidad de bajas abruptas. Ladesaceleración de la economía norteamericana disminuye la presión alcistasobre las tasas. El euro comenzó a apreciarse. El petróleo se mantiene enprecios altos aun cuando hay algunos signos de debilidad en el cartel OPEP.Nuevamente, como hacia el final del año pasado, se espera un mundo de colorrosa, con Europa consolidando su crecimiento y Japón su recuperación; y conEstados Unidos desacelerándose. Las buenas noticias siguen al sur. Laselecciones recientes en México ratifican que la demanda política porestrategias pro mercado con contenido social y la mejora en la calidadinstitucional son la regla. Brasil sigue creciendo y demanda cada vez másproductos argentinos. La única mala noticia es que los precios de las materiasprimas básicas agrícolas volvieron a sus niveles más bajos de los últimosaños. Aun así, la conclusión es que, en el balance, están dadas lascondiciones externas para que la Argentina recupere el crecimiento económico.¿Qué falta? Decir que el problema son las expectativas de inversores yconsumidores es casi un lugar común, pero vale la pena intentar algunasreflexiones. Los seguimientos serios de la confianza de los consumidoressugieren que estamos en los mismos niveles de junio del año pasado. En cuanto alos inversores, el dinamismo de los flujos habla por sí mismo. La inversiónsigue cayendo. La política económica no es perfecta: el combate a la evasióntributaria, la defensa de la competencia, la regulación eficiente, el replanteodel federalismo fiscal son tareas pendientes. Pero hoy se dice que hay unproblema de comunicación o, más moderno, de marketing. No estoy seguro: unadeformación profesional es que los economistas usualmente nos concentramos enlas conductas antes que en los dichos. Una parte de la historia son lasdisidencias internas en la coalición gobernante. No se trata de aspectosinstrumentales ni de objetivos normativos. Por caso, casi todos coincidimos enque la distribución del ingreso en la Argentina es pésima. El asunto es quehay quienes creen que los espacios de maniobra en relación a los déficitinterno y externo son muy amplios. Y no entienden cuáles son los determinantesde la inversión. Entonces, si los que reclaman cambios en las líneasesenciales de la política económica están en la coalición de gobierno, encargos ejecutivos o bloqueando la aprobación de leyes importantes, ¿por quéla gente no habría de tomar nota al momento de decidir comprar o invertir?

Temas en esta nota

    Cargando...