Discurso: Clausura del Seminario de Biotecnología y apertura del 8° CONGRESO de AAPRESID

17deAgostode2000a las13:48

Discurso:

Clausura del Seminario de Biotecnología y apertura del 8° CONGRESO deAAPRESID

Víctor H. Trucco

Estamos cerrando un Seminario y abriendo un Congreso. Empezamos un nuevosiglo lleno de desafíos, para algunos. Al mismo tiempo de amenazas ydesconcierto para otros. Hay quienes piensan que hablar de desafíos, deoportunidades, es un desatino. Para pasar desapercibido hay que ser pesimista;ser optimista es ingenuidad u omnipotencia y estar entusiasmado, parece un actode locura. Nosotros estamos reunidos, porque: "El Desafío esInnovar".

La siembra directa constituye un cambio de paradigma, respecto del uso delsuelo. Ha constituido la gran innovación de fin de siglo.

El suelo ya no es necesariamente la víctima de la agricultura, los hombresnos estamos reconciliado con él.

Ya no es necesario esquilmarlo, para vivir del suelo.

En nuestros congresos aprendimos a ponderarlo, estamos aprendiendo a mejorarel "ambiente necesario", para que las semillas expresen su potencial.

Cuando nos empezamos a reunir, sólo unas pocas hectáreas eran lasprivilegiadas, actualmente son mas de 9 millones las hectáreas en directa.

Hemos comprendido que no solo sabemos producir, podemos hacerlosustentablemente.

También rápidamente captamos que la biotecnología, nos brinda unaoportunidad.

El mejoramiento genético se acelera, el control de malezas se hasimplificado y lo comprendimos. Fuimos los primeros en experimentarlos y losprimeros en adoptarlos.

La siembra directa cambió los paradigmas en cuanto al ambiente productivo.

La biotecnología cambia los paradigmas en cuanto a la genética de lasplantas.

La productividad agrícola es el resultado del ambiente y la genética.

Las grandes innovaciones de los comienzos del siglo XXI, son la siembradirecta y la biotecnología.

Por eso decimos que el desafío es innovar.

Definimos a AAPRESID, como una red de productores innovadores, receptivos delos avances de la ciencia y de la técnica.

Imaginemos por un momento, que sería de nosotros en este momento sin siembradirecta y sin biotecnología.

54.000 empresas agropecuarias desaparecieron en los últimos siete años.

Produce escalofrío pensar en desandar lo recorrido.

Siempre hable en estas ocasiones de la generosidad de los productores deAAPRESID.

Nuestra actitud siempre fue abierta: compartir los hallazgos, difundirinformación, compartir las experiencias, celebrar el éxito, promover elejemplo exitoso.

Acabamos de participar de un Seminario sobre biotecnología agrícola.

Es un orgullo para nosotros haber podido realizar tamaña experiencia, habercorrespondido a la confianza del "Centro David Rockfeller para EstudiosLatinoamericanos, de la Universidad de Harvard", quiero agradecer alProfesor Otto Solbrig por haber confiado en nosotros.

Sin embargo no deja de sorprenderme, que en un tiempo tan beneficiado por laciencia, tengamos que reunirnos para debatir las consecuencias de lasresistencias, que surgen en las naciones mas desarrolladas del mundo a laaplicación de los principios científicos a la agricultura.

¿Qué esta pasando?, ¿Qué debemos hacer?

En AAPRESID hemos aprendido, a querer el suelo, quizás sean los sermones deCarlos Crovetto, los conceptos de Nono Pereyra, la pasión de Hebert Bartz, lasideas de Rogelio Fogante o la visión de Shirley Philips.

Hemos hecho de la comprensión racional, una pasión.

¿Quién nos puede reprochar el cuidado de los recursos naturales, lapreservación del ambiente?

No hablamos de lo que hay que hacer, lo hacemos.

En los últimos tiempo, nos hemos tenido que morder los labios, para noresponder tremendas falsedades, cuidar la indignación que nos provoca oírhablar con tamaño desparpajo, sin conocimiento, co

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