Maquinaria agrícola

28deAgostode2000a las08:45

Entre idas y vueltas se producen demoras trágicas

Los fabricantes del sector de las maquinarias agrícolas estamos en laactualidad siendo víctimas de un perjuicio muy grande. El decreto por el cualse otorgaba un beneficio del 10 por ciento al comprador de un tractor, unacosechadora o cualquier otro bien análogo, venció el pasado 30 de junio. Enesa circunstancia hubo un compromiso explícito del gobierno de prorrogarlodurante reuniones mantenidas entre la Cámara de Fabricantes de MáquinasAgrícolas y los secretarios de Industria de las tres provincias que aglutinanel 90 por ciento de la producción de tales bienes -Santa Fe, Córdoba y BuenosAires-, el cual, sin embargo, hasta el presente, no fue cumplido.

La Secretaría de Industria de la Nación elevó un informe al ministro deEconomía, José Luis Machinea, solicitando la prórroga del régimen ante elconvencimeinto de su imperiosa necesidad para reactivar y alentar el alicaídosector.

En plena campaña de siembra de granos gruesos, la que se extiende hastafines de octubre, y en algunas zonas del norte argentino hasta fines denoviembre, la supresión de este beneficio ha demorado la compra de estasherramientas, con el consabido perjuicio para las empresas productoras, lascuales necesitan ventas concretas para mantenerse en pie junto a las 30.000personas que, en forma directa, trabajan en ellas, a las que se deben adicionarlos empleos y la actividad que, en forma indirecta en producción ycomercialización, generan.

Hace ya más de 40 días que se está esperando la sanción del gobierno yesta demora perniciosa se contrapone con el conocido discurso gubernamental deapoyo a la pequeña y mediana industria, a la generación y mantenimiento deempleos y de apoyo firme y sin condicionamientos a la producción.

La, hasta ahora, poca decisión, lentitud y dudas sobre qué medidas sepueden tomar, atentan contra el empuje de un sector que junto con el campogenera riquezas para nuestro país. Estamos luchando contra los fuertessubsidios internacionales a los granos que configuran una competencia deslealpara nuestros productores agrícolas que tienen, entonces, menores recursos parala renovación de su parque de maquinarias.La tenue reactivación que sevislumbró luego de Expochacra, que el gobierno festejó con ruido y como logropropio, no fue más que algo ficticio, ya que posteriormente se volvió a latriste realidad de la constante caída de precios de la venta de cereales yoleaginosas, pilares de nuestra producción.

Funcionarios del gobierno, incluido el ministro de Economía, se mostraron deacuerdo con la medida de prórroga, por lo que si, efectivamente, se va aotorgar ya debiera haberse hecho automáticamente para no generar estaconfusión y especulación que ha provocado una caída tan espectacular en lasventas.

Es aquí donde se debe ser ágil y reaccionar con esa inyección que hubiesebeneficiado a toda la economía. Sin embargo, informaciones recibidas dancuenta, justamente, de que en el Palacio de Hacienda se está cuestionando ydemorando la medida.

Se trata del descuento del 10 por ciento sobre la compra de un implementoagrícola no propulsado que el fabricante aplica a la factura que extiende a sucomprador. Monto que el gobierno le retribuye, meses más tarde, con un bono quepuede ser utilizado para el pago de algunos impuestos, como por ejemplo el IVA.

Si se va a denegar este beneficio hubiera sido más útil que el gobierno lodiga claramente, con anticipación, para no generar un clima de incertidumbre eneste sector que se suma al escepticismo de un país que no ve un camino claro yun rumbo firme para los próximos tiempos, confundiéndose con políticas deidas y vueltas que desaniman las operaciones económicas.

Pero lo saludable es que, honrando las afirmaciones vertidas hasta ahora seautorizara inmediatamente esta prórroga que, sin ninguna duda, obraría enbeneficio de una mayor actividad y salud para este secto

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