Una noticia que le cambió el humor a De la Rúa en Brasil

01deSeptiembrede2000a las08:24

Escribe Carlos Burgueño

Brasilia (enviado especial) - «Acabo de hablar con el vicepresidente CarlosChacho Alvarez y me dijo que la semana que viene el Senado tratará la ley deemergencia económica». A las 18.05 de ayer Fernando de la Rúa recibió en ellobby del hotel Naoum Plaza, la mejor noticia en los últimos tiempos. Durantecinco minutos el vicepresidente le comentó que las negociaciones con losbloques radical y justicialista de la Cámara alta habían tenido éxito y queentre el martes y el miércoles de la próxima semana el proyecto de ley másreclamado por el ministro de Economía José Luis Machinea será tratado y muyposiblemente aprobado. Exultante, De la Rúa cortó con Alvarez, llamó alcanciller Adalberto Rodríguez Giavarini (que aportó el celular para laconversación entre el jefe de Estado y el vicepresidente) y desparramó coninocultable buen humor la noticia a los pocos colaboradores que lo acompañan enBrasilia en esta primera Cumbre de Presidentes de América del Sur.

Ante la puerta de un ascensor, el Presidente tuvo un encuentro con losperiodistas donde desplegó su opinión sobre la situación del Senado, con elagravante de ya empezar a aceptar la posibilidad de movimientos dentro del PoderEjecutivo si se comprueba que hubo irregularidades, además de reiterar que siel Senado no avanzaba en el tratamiento de las leyes demoradas, recurriría alos decretos de necesidad y urgencia porque «el país no puede estarparalizado».

Hasta ese momento el malhumor presidencial era claro y visible, especialmenteal ser consultado por la declaración de José Luis Machinea sobre que elconflicto afecta ya a la economía. «Yo no hablo de las opiniones de otros»,dijo De la Rúa molesto por la situación y la pregunta.

Luego de la conversación con la prensa, y aprovechando unos breves minutospara descansar en el lobby del Naoum, De la Rúa pidió un café junto conRodríguez Giavarini y no más de tres colaboradores cercanos. Fue allí cuandoel celular del ministro de Relaciones Exteriores sonó y el Presidente recibióla noticia de Alvarez desde Buenos Aires. El momento en tener la novedad fuefácil de detectar. El gesto adusto de De la Rúa cambió mágicamente a las18.05, cuando apoyado en un gran piano estacionado en el lobby del moderno hotel(fiel al estilo de la capital brasileña), Alvarez dio la noticia sobre eltratamiento de la ley de emergencia económica para la semana que viene. «Ahoraestamos gobernando otra vez con la democracia en pleno», alcanzó a decir unavez que cortó el celular obligado por la seguridad de Itamaraty que debíatrasladar a De la Rúa hacia la Cancillería brasileña para que participe de lacumbre. A esa altura, la satisfacción en el gesto presidencial era clara yevidente. Incluso se permitió una opinión final, esta vez sobre la imagen queprovocó en Brasil el nombramiento de Javier Tizado en la Secretaría deIndustria. «Aquí se lo conoce y se lo respeta», dijo el Presidente segundosantes de subir al automóvil que lo hizo cruzar nuevamente por la Explanada delos Ministerios, esta vez en dirección hacia Itamaraty.

Las declaraciones de Fernando de la Rúa, antes de recibir la noticia desdeBuenos Aires y de participar activamente en esta cumbre de presidentes deAmérica del Sur, fueron las siguientes.

Periodista: ¿Cómo tomó las últimas noticias sobre la situación en elSenado y las declaraciones de un senador que habría reconocido la existencia decoimas?

Fernando de la Rúa: Lo mismo de siempre: que hay que investigar hasta lasúltimas consecuencias. Deben surgir pruebas y las pruebas ir al juez.

P.: ¿Cómo mide la crisis institucional?

F. de la R.: Hay un problema serio pero hay también institucionesfuncionando. Es más, son las instituciones que funcionan las que permiten estedebate y las que investigan. Lo importante para mí es que el Senado funcione ytrate las leyes pendientes

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