El precio del gasoil amenaza al campo

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18deSeptiembrede2000a las08:26

El aumento del precio internacional del crudo es una contingencia sobre lacual la Argentina no puede incidir de ningún modo. Tiene que aceptar las reglasde juego.

Ese incremento puede —y en la práctica ya lo hizo— impactar en el valornacional de los combustibles y en particular el gasoil, un insumo crítico parael campo, a tal punto que este sector utiliza alrededor de 5 mil millones delitros anuales. Carbap, en una declaración, sostiene que "en el lapsoaproximado de un año y descontando el impuesto de 12 centavos a latransferencia de combustibles, el gasoil aumentó un 45 por ciento frente a un26 por ciento del crudo internacional".

La supresión de ese tributo fue un reclamo sostenido de las entidades delcampo desde hace más de un año. Sin embargo, ni el anterior gobierno ni éstese atrevieron a dar ese paso. Es que, de acuerdo con datos de la Sociedad RuralArgentina, ese impuesto permite ingresar al Tesoro Nacional casi 540 millones depesos.

En octubre del ’96, el precio del gasoil estaba en 25 centavos.

Fue en ese momento que se impuso ese gravamen y a partir de entonces, sesituó en los 40 centavos hasta que, desde octubre del ’99, comenzó unaescalada que ahora se ubica en alrededor de 52 centavos.

En lugar de buscar un camino directo a la resolución del problema que era laeliminación de ese impuesto, se optó por una variante más compleja: lacreación de un gasoil agropecuario a un precio menor.

Hay quienes afirman que ese combustible es de menor calidad al convencional ygenera más contaminación pues tiene más azufre en su composición.

Carbap, además, denunció la "falta de entrega de un producto encargadoa las agencias de Repsol/YPF hace más de un mes, sin que se les dé (a losproductores) ninguna certeza de cuando lo van a recibir".

Muchos agricultores afirman que "la distribución de este nuevocombustible, tal como está planteada, es impracticable".

Lo que aparece a la luz pública, es que este gasoil "verde" noresuelve la cuestión de fondo porque mientras el convencional está en el ordende los 52 centavos el litro, la variante inventada está en los 36 centavos,diferencia que podría llegar a generar un mercado poco transparente.

Sectores del transporte de carga y del agro ya han advertido que a fin de mespodrían iniciar medidas de fuerza ante una situación que se mantieneincambiada. Si esto ocurriera —y en la medida en que el gobierno no adopteninguna resolución de otra naturaleza— el impacto va a ser muy fuerte sobrelas actividades agropecuarias en general.

Si se suprimiera aquel impuesto y se dejara de lado el gasoil"verde", todo sería menos engorroso, menos complicado y sebeneficiarían amplios sectores productivos.

Pero a veces, los funcionarios optan por las soluciones más complejas yprovocan la reacción de la otra parte. Resulta inaceptable que después detanto tiempo con el mismo problema, no se adopte alguna resolución sensata quepermita atender las demandas de quienes trabajan. (DyN)

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