Más polémica por el avance de productos transgénicos

25deSeptiembrede2000a las08:42

Escribe Nanete Giovaneli

La preocupación en torno de los alimentos elaborados con organismosgenéticamente modificados y el reclamo de identificarlos por parte deorganizaciones internacionales y de los consumidores, puso un signo deinterrogación en la cadena comercial y en la producción. Hasta ahora losproductores no dudan de los beneficios que les brindan los cultivostransgénicos, ya que obtienen mayores rindes a costos menores.

Si bien hace más de cinco años que en la Argentina se siembran granostransgénicos, entre ellos soja y maíz, recién ahora explotó la polémica,inducida por organizaciones internacionales ¿Cuál será entonces el próximopaso de los productores? ¿Se previó un rechazo de la demanda a consumir estetipo de cultivos? «No puede descuidarse el factor comercial, que tarde otemprano incidirá sobre los bolsillos del productor», coincidieron un grupo deministro de Agricultura provinciales y miembros de la Asociación deCooperativas Argentinas (ACA). «A pesar del notable incremento que dichoscultivos provocan en los rindes, se produce un efecto contradictorio, porque elexceso de producción desencadena una caída pronunciada en los precios de loscommodities», señalaron.

El presidente de ACA, Roberto Cerutti indicó que «mientras esta nuevatecnología genere una mejor ecuación económica, continuará siendo adoptadapor los productores que poseen mentalidad empresaria», aunque reconoció quedeberán estar pendientes del desenvolvimiento de los mercados».

La discusión no es «a favor o en contra», sino «etiquetar o no». «Haydudas», aseguran grupos de investigadores.

Mientras, las aguas se dividen entre productores, empresas semilleras,investigadores y consumidores.

Las facultades de Derecho y Agronomía de la Universidad de Buenos Airesjunto al Centro de Estudios Avanzados de esa institución están realizando unestudio sobre el impacto agronómico y socioeconómico de la introducción desoja y maíz transgénico en la zona núcleo, cuyo informe final estaría entres meses. El fin de la misma no es objetar los resultados de lo que ya serealizó, sino profundizar lo que se hizo hasta ahora, según indicó RoquePedache, del Centro de Estudios Avanzados.

«Algunas preguntas no se contestaron como por ejemplo cuáles son losefectos a largo plazo de ingerir alimentos cuya composición se conoce apriori», indicó Pedache.

Esencia

La conjetura es que la composición del cultivo transgénico es, en suesencia, igual a la convencional más el nuevo gen que se le agregue, pero«ningún científico puede decir con certeza lo que puede pasar a largoplazo», indicó el especialista en diálogo con Ambito Financiero.

En este sentido las asociaciones de médicos británicos pidieron que no serealicen nuevas liberaciones de transgénicos, hasta que se puedan comprobar losefectos. Como ejemplo Pedache dijo que «los tiempos de investigación de laindustria farmacéutica son más largos a fin de que se puedan comprobar losefectos de los nuevos eventos en la salud humana».

Además de producir más a menor costo, Pedache destacó que, con el cultivode transgénicos, el productor tiene una práctica agronómica distinta y unaconducta diferente ante el cambio tecnológico, «además de tener otrarelación con el proveedor». También el investigador no dudó en afirmar que«si un país importante llega a prohibir algunos de los eventos que se estáncomercializando, se cae todo y en este momento hay estados que demoran laaprobación de variedades transgénicas sólo por precaución».

En el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) se estáinvestigando al respecto. Elsa Comagro de la Estación Experimental Balcarceaseguró que «las pruebas que se hicieron en la Argentina para la liberaciónde cultivos genéticamente modificados fueron desarrolladas en el ServicioNacional de Calidad y Sanidad Agroa

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