Transgénicos: los fabricantes de alimentos contraatacan

27deSeptiembrede2000a las09:00
Dicen que las denuncias de Greenpeace responden a los intereses de laComunidad Económica Europea · Los ecologistas aseguran: "No queremos quese prohíban esos productos, sino que se los identifique"

Las empresas alimentarias salieron a enfrentar a Greenpeace en la pelea porlos transgénicos. Sostienen que la campaña de los ecologistas para etiquetarlos productos genéticamente alterados responde a los intereses de la ComunidadEconómica Europea (CEE), que busca de este modo frenar la venta de cereales yalimentos producidos fuera de Europa y así beneficiar a sus agricultores.

"Trabar la venta de estos productos sería muy perjudicial para lasexportaciones del país", le dijo a Clarín Alberto Alvarez Gaiani,presidente de la Coordinadora de Industrias Productoras de Alimentos (COPAL). LaArgentina es el segundo país del mundo, después de Estados Unidos, enproducción de cultivos transgénicos.

En la superficie, la pelea empezó con las protestas de Greenpeace en lossupermercados contra los alimentos genéticamente modificados. En el fondo, sevislumbra una disputa entre los subsidios agrícolas en Europa y los productoreslocales, que quieren exportar más.

En la Argentina, Greenpeace reclama que los alimentos que contengan genesmodificados se rotulen como transgénicos, tal como se hace en Europa, Japón,Nueva Zelanda y se haría en Brasil (ver Habría normas...). "No queremosque se los prohíba, sólo que se los rotule, para que la gente sepa quécompra, porque no está probado que sean inocuos", explicó Martín Prieto,director ejecutivo de Greenpeace.