Las siete virtudes de un buen cambiador, por el Doctor Alberto Berro
Para implementar con éxito los cambios en la empresa agropecuaria, elconocimiento del carácter personal y de las propias virtudes y defectos puedeser una eficaz ayuda para saber dónde y qué es necesario mejorar.
Además de reflexionar sobre el qué y el para qué del cambio en lasempresas agropecuarias, los productores que se asoman al desafío de innovartambién tienen que conocer las virtudes y los defectos que condicionan suvoluntad de cambio.
Si bien la capacitación es la piedra sobre la que se construyen los mejorescambios, el profundo conocimiento del propio carácter humano, es decir, delmodo de ser, de actuar y de reaccionar, también sirve para afrontar con éxitolas nuevas circunstancias del agro.
Debido a que tanto el hombre-productor como la empresa rural viven en unconstante cambio, el perfeccionamiento de las propias virtudes aparece como unaalternativa para aprender a interpretar los cambios necesarios. También sirvepara desarrollar una "ética del cambio".
En este sentido, el filósofo Alberto Berro explicó, durante el congreso quelos CREA de la zona norte de Buenos Aires organizaron recientemente en Colonia,que la actitud frente a los cambios también define la postura ante las diversassituaciones de la vida.
