El gobierno tensó la cuerda y el campo va al paro

Por
09deOctubrede2000a las08:29

Los dirigentes ruralistas dicen que ya no hay retorno

El gobierno tensó la cuerda para con los reclamos del campo hasta un puntodesde el cual ya no hay retorno, aseguran los máximos dirigentes del sector, enuna posición que fundamenta sólidamente el anuncio del paro rural queconcretarán durante una semana y que se encargaron de difundir el últimoviernes, en medio de la fuerte crisis institucional que vive el país por estashoras. Para ellos, no se trata de una protesta más. La fecha del 16 de octubrepara paralizar totalmente las actividades del agro tranqueras afuera tampoco escasual: las acciones gremiales comenzarán inmediatamente después del feriadolargo del próximo fin de semana. De ese modo, afirman desafiantes, el impactoserá mayor, ya que amenaza severamente con provocar desabastecimiento dealimentos frescos en todo el país.

Con la decisión que adoptaron tres de las cuatro entidades madres del sectorproductivo rural, además de la falta de productos esenciales, se entorpecerántodas las tareas de siembra que se llevan a cabo por esta época del año, asícomo el traslado de los vacunos de invernada, listos y terminados para que lacomercialización asegure un mejor precio a los productores. Otro tantoocurrirá con los productos perecederos como las frutas, verduras o lácteos;con la producción avícola y las economías regionales que, sin otraposibilidad, deben llegar al mercado, para no incrementar los quebrantossectoriales.

Además, si la intención de los gremialistas del campo pasa por hacerreaccionar al gobierno, para que se apuren medidas de asistencia, cuyo reclamoes de larga data, vale recordar que los primeros perjudicados serán loschacareros, a quienes las cuentas no les cierran desde hace tiempo. José LuisMachinea les ha dicho hasta el hartazgo que este año no habrá rebajas deimpuestos, uno de los temas puntuales para el que piden soluciones urgentes. Porsi la férrea posición del ministro de Economía no alcanzara, el Presidente dela Nación ratificó el viernes el rumbo de su gestión en todos los aspectos,incluido el económico. Allí no habrá cambios si no es mediante laintervención del Congreso y siempre y cuando los legisladores se avengan atratar una nueva reforma impositiva cuyo proyecto, dicho sea de paso, nadie haremitido todavía al ámbito parlamentario.

Desde el punto al que se llegó no se vuelve, retrucan los dirigentes. No hayretorno porque las bases los han desbordado, pero no para desembocar en laprotesta sino para que demuestren las agallas que pueden tener a la hora denegociar, de debatir ideas y propuestas y de salir airosos de la partida,demostrando que no se puede seguir oprimiendo al sector que más divisas aportaal Tesoro Nacional, encabezando el ranking anual de exportaciones argentinas.

Y si el sentido de la drástica medida, decidida en medio de la crisisgubernamental, apunta a remover cargos políticos en plena ebulliciónministerial, nada garantiza que la gente del campo salga beneficiada si seproduce un cambio de nombres y de hombres en la cartera agropecuaria. Lapolítica sería la misma; se habrán perdido cifras millonarias, como sucedióen paros anteriores, la dirigencia no saldrá fortalecida y el bolsillo de losproductores exhibirá un nuevo agujero, profundizando la más severa crisis quehaya atravesado el campo durante los últimos 50 años.

Tanto los titulares de la Federación Agraria, como los de Coninagro yConfederaciones Rurales, afirman que sólo un milagro podrá hacerlos retrocederde esta decisión. Esperan que se les sume la Sociedad Rural, algo que laentidad prometió responder el miércoles, luego de la reunión de su ConsejoDirectivo. (DyN)

Temas en esta nota

    Cargando...