¿Proteccionismo o libre comercio?
No obstante, paradójicamente a lo que proclaman, tales países poseensubsidios en materia agrícola que suponen un elevado nivel de proteccionismo;pero pareciera que este tema está fuera de cualquier consideración. Basta conver las cifras para darse cuenta de la magnitud que adquieren los mismos(gráfico 1). En 1999, las transferencias y subsidios públicos implementadospor los Países Industrializados miembros de la OECD, principalmente la UE, EEUUy Japón, alcanzaron los 360.000 millones de dólares. Esta cifra supera en un20% nuestro PBI actual y en 15 veces el valor de nuestras exportaciones.

Entre los mecanismos utilizados por la OECD para subsidiar al agro sedestacan: los precios sostén ya sean internos o externos (vía barreras a laimportación o subsidios a la exportación), el apoyo directo a los productores,los subsidios al uso de insumos, etc. (gráfico 2) La justificación que se da aesta compleja gama de medidas proteccionistas es, entre otras, la necesidad depreservar el empleo rural evitando la migración a las ciudades, la importanciade contar con el abastecimiento interno de alimentos y el cuidado del medioambiente. La realidad, es que en la mayoría de los casos hay más presionespolíticas que argumentos de tipo económicos.
Seguí leyendo
El costo del transporte de cargas acumuló una suba del 30,3% en nueve meses: el impacto del gasoil
Dentro de los principales sectores que se benefician de las transferencias yprotección estatal se encuentran: cereales, lácteos, arroz y carnes dondefundamentalmente, en la UE y en Japón, se destacan los elevados aranceles a losque son sometidos estos productos.

Perspectivas.
Tras el fracaso de la cumbre en Seattle, en 1999, que tenía por objetivolograr acuerdos de reducciones de los subsidios agrícolas, que claramenteperjudican a los Países en vías de Desarrollo, esta tendencia no parecerevertirse sino por el contrario fortalecerse.
Un claro ejemplo de ello, es el reciente anuncio de Glickman, actualSecretario de Agricultura de EEUU, quién anunció la posibilidad de aumentarlos desembolsos monetarios a los productores y elevar el precio sostén de losgranos. En el marco de unas elecciones próximas, donde los productoresagropecuarios son uno de los grupos que más influye en el resultado electoral,se proyectó aumentar el precio sostén actual del trigo de 94,80 a unos 124,95dólares la tonelada y subir el del maíz de 74,40 a 86,60 dólares la tonelada.Al respecto, cabe destacar que hace ya tres años que el gobierno norteamericanogarantiza un precio de 193 dólares la tonelada a los productores de soja. A suvez, hace pocos meses el Congreso ya aprobó unos 22.000 millones dólaresadicionales destinados en forma de subsidios a los agricultores.
Implicancias para Argentina
Uno de los principales efectos que tienen estas medidas proteccionistas delprimer mundo es generar una importante sobre-oferta de todos aquellos productossubsidiados y, por lo tanto, deprimir los precios internacionales. Estológicamente perjudica a nuestros productores, quienes a pesar del esfuerzo porganar competitividad, compiten en desigualdad de condiciones. No sólo no gozande subvenciones estatales sino que, por el contrario, están sujetos a una"desprotección" importante causada básicamente por los impuestosdistorsiv
