Sin optimismo en el agro para 2001

21deNoviembrede2000a las08:56

No se prevén subas en los precios de los cereales; y aunque hay crédito, elproductor no lo toma

Para Berhongaray, el pozo era "más profundo" que lo esperado

Factores internos y externos jaquearon la rentabilidad del sector en losúltimos meses

El año próximo, por todos los síntomas, no deparará demasiados cambiospara el sector agropecuario, inmerso hoy en una profunda crisis.

De todos modos, en este contexto lo mejor que podría ocurrir, según algunospronósticos, es que las cosas por lo menos no empeoren.

"A todo el Gobierno le pasó lo mismo: no sabíamos que el pozo era tanprofundo", admitió a La Nación, el titular de la cartera de Agricultura,Antonio Berhongaray, ante las reiteradas quejas de las entidades del campo.

Durante una acto por el 20º aniversario de la industria aceitera, elfuncionario reconoció que "en el mundo parece imponerse la ley de laselva, y no somos el león", en alusión a la escalada de subsidios al agroque aplican los países más desarrollados y a las exigencias de competitividad.

Las variables económicas que definen hoy el negocio agropecuario transmitenseñales poco alentadoras para el futuro. "La tendencia es que el campo vaa permanecer similar, pues los precios no subieron y los costos de producciónaumentaron", afirmó Ernesto Ambrosetti, jefe del departamento de EstudiosEconómicos de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

Como si fuera poco, en los últimos meses 1.600.000 hectáreas del núcleoproductivo de la pampa húmeda quedaron bajo el agua. Se estiman ya unos 350millones de dólares perdidos y campos improductivos por varios años.Conceptualmente, según Ambrosetti, el problema de rentabilidad del agro no hapodido superarse, pese a la rebaja del impuesto a los intereses, que seríaeliminado en 2001.

"El endeudamiento empresarial del campo alcanza los 5800 millones dedólares y se impone la paradoja de la liquidez: aunque haya oferta crediticia,el productor no lo toma por miedo a no poder pagarlo", explicó eleconomista.

Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), pronosticóun próximo año "por lo menos igual" para las actividades generalesdel agro.

"El precio de la soja y el de la leche van a caer", opinó Buzzi, yagregó que las recientes medidas tributarias adoptadas por el Gobierno"poco tienen que ver con los pequeños y medianos productores". Lasunidades productivas de menor escala han sufrido con mayor fuerza los avataresde la crisis. En algunos casos ese golpe fue mortal, pues según datosrecientes, un 32 por ciento de las explotaciones de la zona centro del país hadesaparecido.

Récord en duda

Paradójicamente, las cosechas argentinas de los últimos dos años fueronrécord. Una tendencia que, según datos oficiales, continuaría sosteniéndoseen las próximas campañas. "Se incrementaron los niveles productivos, perosin tener en cuenta el factor social, o sea, a los destinatarios de eseaumento", señaló Buzzi.

En el plano internacional, la escalada de los subsidios aplicados por lospaíses desarrollados y la devaluación del euro respecto del dólar han minadolas cualidades competitivas de la Argentina.

El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la RepúblicaArgentina (Ciara), Raúl Padilla, detalló que el sector transita por "unafuerte crisis" por las medidas proteccionistas aplicadas en los mercadosinternacionales.

La aceitera es la principal industria exportadora argentina con unaparticipación del 21 por ciento en las ventas totales, por unos 5000 millonesde dólares al año.

Por su parte, el analista del mercado de cereales Ricardo Baccarin rompiócon el escepticismo general respecto del año próximo.

"Contrariamente a lo que algunos piensan, no me imagino un mal 2001; lascosas pueden encauzarse mejor"

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