Moneda única, zonas monetarias o tipos fluctuantes?

23deNoviembrede2000a las13:59

El siguiente informe corresponde al INFORMATIVO SEMANAL N° 968 - 17/11/00 dela Bolsa de Comercio de Rosario.

Alexander Swoboda, del Departamento de Estudios del FMI, señaló que elreciente "nacimiento del euro representaba un cambio fundamental en laorganización del sistema monetario internacional".

Robert Mundell, Premio Nobel de economía y profesor en la ColumbiaUniversity, afirmó que la "introducción del euro creó la perspectiva delpasaje de un sistema denominado en dólares a un sistema en que el podermonetario es compartido entre el dólar, el euro y el yen. Argumentó a favor deuna moneda mundial en el largo plazo". Por otra parte, Hans Tietmeyer, exPresidente del Banco Federal Alemán, sostuvo "que en un mundo de libremovimiento del capital no existe un instrumento eficaz para controlar lasfluctuaciones cambiarias". En la opinión de este experto "lacreación de una moneda mundial no es factible ni deseable sino en el muy largoplazo".

Analicemos nuevamente este tema que tanta importancia tiene para la economíade nuestro país.

Recordemos que al tener Argentina su moneda ligada al dólar estadounidenseen una relación fija, y al haberse valorizado el dólar en los últimos añoscon respecto a otras monedas del mundo, la moneda argentina también se havalorizado lo que implica que nuestro país ha perdido algún grado decompetitividad con respecto a importantes mercados del mundo. Pocas veces en lahistoria monetaria argentina tuvimos un período de apreciación de nuestramoneda. Un caso que recordamos fue la apreciación del peso papel durante ladécada del '90 del siglo pasado. A raíz de la crisis de 1890 la cotizacióndel peso papel con respecto al peso oro pasó de 1 peso papel = 1 peso oro (enel período de convertibilidad de 1883 a 1885) a un ratio de 4 pesos papel = 1peso oro. Después de 1893 el peso papel se apreció y el peso oro se empezó acotizar sucesivamente a 3,5 pesos papel, 3 pesos papel, 2,5 pesos papel y menoslo que fue resistido por los exportadores ya que se volvían menos competitivos.Finalmente la apreciación se detuvo con la sanción de la ley de conversión en1899 que fijó la relación en 2,27 pesos papel = 1 peso oro.

Cien años después la solución que algunos avizoran para detener aquellaapreciación es la devaluación de nuestro signo monetario, lo que pone enriesgo todo lo logrado en materia de lucha contra la inflación. Por otra parte,la dolarización, como han pretendido otros, solamente hace que el sistema sehaga más rígido y que se acentúen algunas de sus aristas más conflictivas(desempleo, etc.). La solución tampoco está en permitir un déficitpresupuestario mayor, ya que introduciría un mayor pesimismo sobre laposibilidad de Argentina de pagar sus cuentas externas y, por lo tanto,elevaría aún más la ya elevada tasa de riesgo país. El camino que creemosmás racional pasa por una disminución de los costos, lo que tendiendo a noafectar con un déficit aún mayor la cuentas públicas solo se logrará con unadisminución del gasto público.

La discusión sobre el sistema monetario internacional no es nada nueva en lahistoria de las principales naciones. Recordemos brevemente la historia de losdos últimos siglos. Hasta los años '70 del siglo pasado el sistema imperante anivel mundial era el bimetálico, especialmente en su variedad de monedasligadas. Este sistema daba lugar a la llamada Ley de Gresham ("la monedamala expulsa del mercado a la buena"), y eso fue lo que dado eldescubrimiento de oro en diversas partes del mundo (California, Australia,Sudáfrica, etc.), la mayor abundancia de oro (la moneda mala, según la ley deGresham) desalojara a la plata en los principales países, pasando el sistema aser monometálico, de patrón oro (es decir, el sistema bimetálico perdió unapata). El patrón oro, que ya venía siendo utilizado por la principal nac

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