El trigo, entre el rinde y la calidad

24deNoviembrede2000a las08:57
Hasta ahora, los productores trigueros argentinos estuvieron acostumbrados amanejar las variedades a cultivar en función de los rindes y lo hicieron conéxito. Con sólo mencionar que en la presente campaña se cosechará un millónde toneladas más con relación al año anterior, la consideración de esavariable no deja lugar a dudas.

Sin embargo, por estos días las exigencias de los mercados internacionalesobligan al productor a incorporar otro ítem dentro del paquete tecnológico delgrano de invierno: la calidad.

Las modalidades de comercialización mundial están cambiando. Elofrecimiento tradicional del trigo mezcla _tal como ocurre en el caso argentino_está dando paso a una mayor especialización del negocio.

Desde hace años, Estados Unidos, Australia y Canadá _competidores directosen el comercio mundial de trigo_ tienen su producción clasificada en distintostipos y clases. La tipificación les permite ofrecer una amplia diversidad deproductos, captar nichos específicos para usos determinados y, por sobre todo,obtener un diferencial de precio. En muchos casos, esta bonificación porcalidad suele superar en alrededor de 50 dólares la tonelada la cotización deltrigo argentino en los puertos internacionales.

“Es necesario que se comience a trabajar en la calidad de nuestraproducción. Es un aspecto que le puede reportar al productor mejores precios almomento de la venta”, explicó ante La Voz del Campo Marta Cuniberti, técnicadel Inta Marco Juárez.

La especialista en calidad de la estación experimental disertó elmiércoles en el lanzamiento nacional de la cosecha de trigo, que se realizó enla estancia María Lucía, de Pedro Ferrero (Leones).