Proponen un cambio en el funcionamiento del SENASA

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13deDiciembrede2000a las08:55

Durante la presidencia de Carlos Menem, la Argentina luchó infatigablementepara erradicar la fiebre aftosa. Finalmente, luego de una inversión millonaria,la Nación adquirió el certificado de país libre de aftosa.

Ello permitió que nuestros productores agropecuarios ingresaran al mercadointernacional vedado por décadas.

El trabajo de tantos años entró en riesgo cuando en junio nos vimossorprendidos con un rebrote de la enfermedad en el Norte y en buena cantidad decampos de la provincia de Buenos Aires debió aplicarse el rifle sanitario para«prevenir», según las autoridades del gobierno.

Políticas

En la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados advertimos la faltade información de parte de los funcionarios gubernamentales del área ycarencia absoluta de políticas activas para ayudar a los productores parasuperar el rebrote.

La preocupación por el particular fue la elaboración del proyecto de leyingresado la semana última en Diputados, donde propongo un cambio radical en elordenamiento organizativo y funcional de la máxima autoridad nacional en lamateria agroalimentaria.

Cuando comencé a estudiar el tema, inmediatamente comprendí que no erasolamente la aftosa una problemática que castigaba a la Argentina, sino queresultaba más profundo y requería una propuesta de fondo que receptara lasinquietudes de los sectores interesados.

Para el proyecto puse el acento en la participación activa de la gente ysobre esta base, contando con los pareceres de diversos sectores ypersonalidades en la materia, con simple objeto de que cada protagonista delmundo agrario tenga voz y participación.

La propuesta contenida en el proyecto del nuevo SENASA contempla unaestructura ejecutiva a nivel nacional ágil, simple y moderna conformada por unpresidente y un vice, designados con acuerdo del Senado, y un Consejo deAdministración, en cuyo seno estén representados los distintos sectoresinteresados, con capacidad de decisión y control de acciones y recursos; unorganismo consultivo -Asamblea Nacional Agroalimentaria-, como expresiónmáxima de la Nación y ámbito natural de discusión de los grandes temas delsector, con facultades de contralor y seguimiento de la ejecución de laspolíticas fijadas; un fuerte grado de descentralización operativa y derecursos hacia las delegaciones provinciales, municipales -con participaciónactiva de autoridades y sectores locales-y ONGs locales, lo que permitiráencarar la solución de cuestiones vitales para productores, industriales yconsumidores a nivel regional directamente en los lugares donde efectivamenteestá el problema.

Asimismo la implementación de un sistema de consulta pública, con modalidadpresencial y también mediante utilización de redes informáticas, en la quecualquier ciudadano pueda expresar su opinión sobre cuestiones sensibles en lamateria agroalimentaria y la disponibilidad inmediata de recursos -mediante laapertura de una cuenta específica del organismo-que permitirá atacar rápida yeficazmente situaciones de la naturaleza comentada y atender necesidadeslocales.

Soluciones

Si concebimos una estructura moderna como la plasmada en el proyecto, en elfuturo no habrá un funcionario ubicado en una confortable oficina en BuenosAires para que decida el rumbo al unísono de nuestros productores agropecuariosy que, como sabemos, se encuentran en el interior del país a varios kilómetrosde distancia.

El país federal reclama acciones federales para solucionar problemasfederales. Hasta el momento esto no se vio, es hora de cambiar.

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