Fuerte caída para la demanda de tractores

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21deDiciembrede2000a las08:17

Al concluir el año 2000, los resultados de las ventas efectuadas por elsector fabricante y comercializador de tractores y cosechadoras muestran un bajonivel. Las estimaciones antes del cierre del año indican ventas de las empresasasociadas de 2.000 tractores y 600 cosechadoras, según informó la Asociaciónde Fabricantes de Maquinaria Agrícola (AFAT). En estas ventas predominan lostractores de doble tracción y las cosechadoras de granos de mediana capacidadcon prácticamente 55%, en tanto las de algodón se redujeron. La potenciapromedio vendida se ubicó entre 110-120 HP, lo que confirma la preferencia delmercado en forma coherente con un incremento de la siembra directa. El mercadoha sido abastecido para estos equipos por la producción nacional y,mayoritariamente, a través de importaciones que en 80% se originaron en elMercosur.

Los resultados de demanda reflejan una fuerte disminución de escala demercado, proceso éste que se inicia en 1998 y que acentuadamente continúahasta el presente, no obstante haberse mantenido importantes programas deinversión de fábricas de maquinaria y componentes. La trascendencia de estareducción se puede referenciar con niveles de demanda considerados normales noinferiores a los 7.000 tractores por año y las 1.500 cosechadoras anuales parael mercado total de máquinas de origen nacional e importadas, teniendo encuenta en la deter-minación de estos parámetros la mayor eficiencia de losequipos, el cambio de métodos de producción agrícola y la distinta estructuraempresaria de explotación integrada por un menor número de productores,informó la entidad en su balance de fin de año.

Retracción

Entre 1996 y 2000 se vendieron estimativamente 20.900 tractores y 4.867cosechadoras de granos, lo que indica en promedio un ingreso de 4.180 tractoresanuales y 973 cosechadoras por año, lo que informa para el quinquenio sobre eldéficit de incorporaciones respecto de los valores mínimos de mercado. Elconvenio automotor suscripto con Brasil agregó al panorama sectorial un nuevoelemento distorsivo, en tanto se incluyó en forma inconsulta los tractores, lascosechadoras y la maquinaria vial.

Los aranceles compensatorios del orden de 9,8% que resultarían de unintercambio desbalanceado se trasladarían a los precios de los equiposimportados desde el Brasil y al mercado en general. Este convenio, además,modifica las reglas establecidas para la producción y el comercio de losequipos dentro del Mercosur pactadas en Ouro Preto constituyendo un dudosoantecedente de futuro sobre la estabilidad de los acuerdos.

El crédito financiero estuvo disponible tanto a través de bancos públicosy privados como también fue ofrecido por empresas. La línea del Banco Nacióncon un interés de 7% anual es, sin duda, la mejor facilidad ofrecida, sinembargo se ciñe a financiar equipos de fabricación nacional creando de hechouna discriminación según el origen nacional o importado del bien incluido elMercosur y una limitación a la decisión de compra del productor agropecuario.

En la contratación de crédipara la compra de maquinaria autopropulsada, lacalificación bancaria del cliente ha sido un factor condicionante, en especialpor el gravoso efecto del endeudamiento previo de un amplio sector deproductores agropecuarios, a lo que se agrega los altos niveles de morosidad delsector con el sistema bancario que aumenta las exigencias del prestamista.

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