El campo espera ganar rentabilidad
Especial
El 2000 deja sentimientos encontrados en los hombres de campo cordobeses.Pusieron en sus silos la mayor cosecha de la historia, con 15,95 millones detoneladas, pero las pizarras le jugaron en contra.
Mientras la producción fue 54 por ciento superior a la de la campaña 98/99,el valor de la producción llegó a 2.100 millones de dólares, 30 por cientomás que en el ciclo agrícola precedente.
Con este resultado, los buenos rindes sólo alcanzaron para saldar lascuentas y bajar el rojo de la caja, pero la renovación de los ánimosinversores aún se mantienen en suspenso.
Mientras tanto, cuando la Organización Internacional de Epizootia (OIE)elevó en mayo la calificación del estatus sanitario de las carnes argentinas,la reaparición en agosto del fantasma de la aftosa congeló la inercia de losmercados internacionales y la inmovilización de hacienda complicó a losganaderos. El efecto no demoró en propagarse hacia el sector frigorífico y losestablecimientos exportadores sumaron un escollo al despegue.
Los productores tamberos no tienen demasiados motivos para festejar. Elprecio por litro se mantiene entre los 12 y 15,3 centavos; con escasos márgenesde rentabilidad. Este año, la producción cordobesa caería un cinco porciento, respecto de los 3.100 millones de litros de 1999.
