Fuerte polémica por posible brote de aftosa en el país

02deEnerode2001a las08:02

La ganadería argentina terminó agitada el año 2000: versiones sobre laexistencia de focos de fiebre aftosa en el nordeste del país ensombrecieron elpanorama justo en la misma semana en que se reanudaron los envíos de carne aEstados Unidos tras la crisis regional desatada en agosto pasado. La lentareacción de algunos sectores y opiniones contradictorias de productores yfuncionarios dejan planteado un escenario complejo para el nuevo año.

Mientras informes oficiales externos -por caso el de la Oficina Internacionalde Epizootiasdejaron sentado que la Argentina erradicó la fiebre aftosa y otrosorganismos con intereses comerciales -como el Departamento de Agricultura deEstados Unidos-liberaron el ingreso de carne argentina a sus mercados, en elpaís se sigue manifestando un clima enrarecido por rumores y noticias sobrenuevos brotes de la enfermedad.

Mayores controles

Durante las dos últimas semanas del año anterior se mencionó a Córdoba,Buenos Aires, Formosa y Entre Ríos como provincias con problemas sanitarios,luego desmentidos. No obstante, los funcionarios cordobeses ya manifestaron queagudizarán los controles fronterizos y la misma acción prometen en las otrasprovincias.

Pero el caso más llamativo estalló el miércoles pasado cuando -tal comoinformó Ambito Financiero el jueves-Presidencia de la Nación recibió unacarta proveniente de Entre Ríos, que con la firma del gobernador Sergio Montielexplicaba la preocupación provincial por la existencia de un pequeño focoaftósico. La reacción del Poder Ejecutivo se hizo esperar y recién el viernesa la tarde, a través del Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (SENASA),se rechazó la versión aunque esa desmentida generó más dudas que certezas.

Los acontecimientos, difundidos la semana pasada, mostrarían seriosproblemas de los controles sanitarios: un rodeo que habría salido de Formosa,cruzó el Litoral por Corrientes y llegó a La Paz, en Entre Ríos, donde sehabría comprobado la existencia de síntomas de la enfermedad en 5 vacunossobre un lote total de 8 mil cabezas. La provincia receptora «expulsó» a losanimales, que volvieron a la provincia de origen, cruzando de nuevo porCorrientes. A la versión oficial de Entre Ríos se sumó el productor deCuruzú Cuatiá Martín Rapetti, presidente de la Confederación de SociedadesRurales del Litoral, quien confirmó el arribo a La Paz de animales quepresentaban síntomas de fiebre aftosa. Rapetti les envió sendas notascríticas al titular del SENASA, Víctor Machinea, y al de la Secretaría deAgricultura, Antonio Berhongaray, quienes mantuvieron perfil bajo en estacoyuntura. En tanto, se sabía que los lotes que fueron transportados por elLitoral contaban con la documentación legal que permitió su traslado por tresprovincias.

Por su parte, Eduardo Greco, vicepresidente del SENASA, salió al cruce delas versiones y negó la existencia de aftosa en la región mesopotámica eindicó que la tropa estaba, en realidad, infectada por garrapata. «Huboserología positiva pero a la prueba de tamiz a Elisa 3 abc, que es una pruebade alta sensibilidad y da muchos falsos positivos», habría dicho Greco,planteando más dudas sobre el caso. Luego de su denuncia, Rapetti habríaadmitido que «si bien parecía que la tropa hubiera tenido aftosa, teníagarrapata», mientras el presidente de Confederaciones Rurales de Chaco yFormosa, Ricardo Buryaile, adhería a la versión del SENASA. Lo curioso es queenfermedades como aftosa y garrapata son muy diferentes en cuanto a susintomatología.

La garrapata es un parásito externo que provoca «tristeza» y decaimientoen el animal mientras la aftosa se manifiesta externamente en pezuñas, aftas ybabeo del vacuno, síntomas muy visibles y conocidos por los ganaderos.

Esta nueva crisis sanitaria interna, que deja planteado el resquebrajamientode los controles, también muestra «la carencia de

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