La agricultura del próximo milenio

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19deEnerode2001a las15:44

naturales , se destruye a sí mismo".

Horacio A. Sarlangue - GOT Sudeste - INTA Balcarce

INTRODUCCIÓN

En Argentina y, más específicamente en la provincia de Buenos Aires, apesar del resultado económico global positivo producido por la modernizacióndel agro, las evidencias del modelo de desarrollo se pueden observar en variaszonas de la llanura pampeana donde, la persistencia de las labranzasconvencionales y la baja reposición de nutrientes, ha provocado entre otrascuestiones, la degradación del suelo, un creciente enmalezamiento, el deteriorode la maquinaria agrícola y, en definitiva, el empobrecimiento del productoragropecuario, principalmente del pequeño y mediano. Esto señala que no esposible, ni mucho menos racional, seguir por el mismo camino, de modo que cadadía existe mayor necesidad e interés en la búsqueda de alternativas hacia unaagricultura sustentable para el próximo milenio.

LA DEGRADACIÓN DEL SUELO Y DEL AMBIENTE

Cabe recordar que, desde la aparición de la agricultura moderna hace unos170 años, en el mundo ha habido una pérdida de suelos cultivables del orden delos 20 millones de km², cifra superior a la disponible actualmente, estimada en14,7 millones de km². Al margen de esta reducción impresionante en lasexistencias materiales del recurso, y del hecho que se continúa retirandotierra para destinarla a otros usos, la disponible está sufriendo un deterioroprogresivo. La Argentina no es ajena a esa realidad.

La crisis en que está inmersa nuestra agricultura, como consecuencia de lapersistencia del uso de métodos convencionales de labranzas y aplicación de unmodelo basado en lo que podría llamarse la "renta de los recursosnaturales" en los sistemas de producción, ha alcanzado en estos tiemposuna magnitud preocupante.

Este panorama es el resultado de un largo proceso de desarticulaciones ydesencuentros, tanto en las políticas como en los marcos institucionales, quesentaron las bases para el deterioro ecológico actual y una de las peorescrisis productivas, económicas, financieras, políticas y sociales. Lo queestá ocurriendo hoy en el oeste bonaerense, en parte es consecuencia de esoserrores y olvidos a que hemos sido sometidos por las malas o inexistentespolíticas para el sector, que lo han marginado casi sistemáticamente a pesarde aportar divisas y ocupación territorial.

Debido a que la actual y futura producción de alimentos para una poblaciónmundial que continúa creciendo, especialmente en los países en desarrollo,están basadas en zonas de características como la nuestra, se plantea lanecesidad de tomar en forma decidida el camino hacia a una agriculturasustentable, que conserve los recursos naturales, que sea eficiente desde elpunto de vista energético, económicamente viable y socialmente justa.

En los próximos años, la combinación entre crecimiento demográfico y elaumento en el nivel de vida de la población mundial va a generar una mayordemanda de productos agrícolas, sobre todo granos, oleaginosas y proteínasanimales. Por lo tanto, una pregunta pertinente sería la siguiente: ¿Seráposible incrementar la producción agrícola sin comprometer la capacidadproductiva de los suelos, sin contaminar el ambiente y sin aumentar los costosde producción?.

Transitando el camino conocido, tal como ocurre por ejemplo con laagricultura europea, donde los suelos tienen menos del 1 % de materia orgánica,aguas contaminadas con fertilizantes, acuíferos al borde del agotamiento y eluso de sistemas de labranzas que realizan permanentes aportes de CO2 a laatmósfera, entendemos que no vamos a poder combinar amigablemente aquellosobjetivos. Entonces, se hace imperioso ingresar en el " cír

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