Fastidio oficial con Berhongaray
Lo culpan por el estallido de la crisis
Hace dos meses, Raúl Alfonsín intervino en favor de su permanencia en el cargo
De la Rúa evaluaba despedirlo
Se quedó, pero no tiene aliados en el Gobierno
Hace sólo dos meses, Antonio Berhongaray ocupaba uno de los primeros puestosen la lista de relevos previstos en la segunda línea del Gobierno. Sólo laintervención del jefe radical, Raúl Alfonsín, que intercedió ante elPresidente, lo salvó de un despido, confirmaron un funcionario delarruista yotro fiel al líder radical.
Con el rebrote de la polémica por la aftosa, su cabeza ha vuelto al pie de laguillotina. Cerca del Presidente y en la Cancillería lo culpan por haberarriesgado sanciones económicas por su mal manejo de la situación.
"Primero dijo que no había más aftosa, después reaccionó tarde yahora perdimos el carácter de país libre de aftosa sin vacunación",lamentó un hombre del Gobierno.
En diciembre, cuando la intervención de Alfonsín -que es su amigo- frenósu desplazamiento, quedó la impresión entre quienes conocieron el incidente deque si la crisis de la aftosa no era bien resuelta, Berhongaray perdería supuesto.
