Nosotros y nuestra invención: la agricultura ( parte I)
Y hace, sólo, unos 11.000 años a.C., comenzamos a mejorar, a domesticar,las primeras variedades vegetales para alimentarnos.
Se cree que, la agricultura, se originó en el sudeste de Asia, en unaregión que abarca Turquía, Palestina, Líbano y el norte de Irak. Consta que,el trigo y la cebada, eran rutinaria y comúnmente recolectados por loshabitantes primitivos. Los cereales silvestres, en esa época, tenían entre dosy cuatro granos por espiga, y a la madurez, caían fácilmente a la tierra paracontinuar así con la procreación. La dieta estaba compuesta por carne eincluía cereales que, paulatinamente, constituyeron la principal fuente deenergía. La recolección prevalecía sobre el cultivo.
Los antecedentes muestran que hacia el 5.000 a.C., hubo una gran sequía quedisminuyó la cantidad de animales salvajes, por lo que los cereales y animalesde granja pasaron a formar parte, en gran medida, de la dieta humana. Llevadosde la mano por la mujer, cuya inteligencia, intuición y capacidad deobservación, les permitió darse cuenta del círculo natural de formación dela semilla, caída al suelo, y nacimiento de la nueva planta luego del períodode lluvias, nace la verdadera agricultura. Y fueron ellas, las que se dedicarondurante miles de años a las actividades agrícolas.
Y, a pesar que en relación al tiempo de creación de la tierra, 11.000 añosno son nada, podemos decir, con certeza, que ha corrido mucho agua bajo elpuente desde entonces. Y la agricultura, dadas las circunstancias, es quién hadado origen a la civilización y su organización tal como la conocemos.
