Una decisión disparatada

12deMarzode2001a las09:00

La decisión del gobierno de desjerarquizar aún más el área deAgricultura constituye un verdadero disparate. Cuando se reclamaba, por elcontrario, que la ex Secretaría se transformara en Ministerio, se produce esteatropello que verdaderamente no tiene una explicación coherente.

Por supuesto que el ex titular de Agricultura, Antonio Berhongaray, tuvomucho que ver con este presente. Durante su gestión el organismo se fuedesguazando y perdiendo, paralelamente, influencia respecto de decisiones quetomaba el gobierno sobre el sector agropecuario.

La última perla fue la disolución del Inase, un ente que funcionabacorrectamente y cuya continuidad no fue defendida, en su momento, por lasautoridades.

En consecuencia, buena parte de la responsabilidad por esta degradacióndebería ser asumida por la que fuera conducción de la ex Secretaría.

La ahora Subsecretaría —que funcionará en el ámbito de la creadaSecretaría de Producción junto a Industria y Comercio— tendrá aún menosinjerencia en las cuestiones que le competen.

¿Acaso la Argentina no tiene un definido perfil agropecuario? ¿Acaso elgrueso de las exportaciones no corresponden al sector agroindustrial?

Por ello, resulta inentendible este cambio que no está en sintonía,precisamente, con la calidad de país agropecuario que es la Argentina, sin queesto suponga desmerecer la existencia de otras actividades productivas.