En Uranga, el campo se puso al día con la tecnología
Carlos PetroliLA VOZ DELINTERIOR
Uranga, Santa Fe. Mientras algunos las miran como una moda pasajera, queconlleva ciertos riesgos, las máquinas embolsadoras y sus respectivas bolsasespeciales para granos secos —una variante para el acopio en el campo—,tuvieron su espacio en la Expo-Chacra. “Después de haberse extendido lalínea exclusiva para forrajes y para guardar grano húmedo molido, el éxito deeste último año es la bolsa para almacenar el grano seco”, dice a La Voz delCampo Enrique Martínez, de la firma Plastar (San Luis) que, asegura, estátrabajando a pleno, con 200 empleados, en la confección de estos tubosplásticos.
La necesidad del productor de buscar alternativas para reducir costos y laexpansión de la frontera agrícola actúan como motores de la demanda.
El embolsado de granos no sólo ayudó a “zafar” a las zonas conproblemas de inundaciones, donde debieron improvisarse sistemas de almacenaje.También ha sido tomado como un medio alternativo al acopio tradicional enalgunas zonas marginales, donde la capacidad de almacenaje es limitada (Santiagodel Estero, Chaco, Tucumán, Salta).
Características de la bolsa
