Dicen en el Campo

04deJuniode2001a las08:20
La situación en muchas de las mejores zonas de la Pampa Húmeda se torna cadavez más crítica a causa del agua y, además del norte de Buenos Aires y sur deSanta Fe, ya está alcanzando a lugares tan infrecuentes como el sur de LaPampa. Se estima que buena parte del maíz y de la soja siguen sin poderlevantarse por la falta de piso (se habla de 25% y 30%, respectivamente) y,muchos de los que llegaron a cosechar no pueden sacar la producción por elestado de los caminos. Esto significa un buen negocio para los proveedores debolsas, única forma de mantener los granos en los potreros hasta que baje elagua. Sin embargo, no es para alegrarse. Mucha producción se está perdiendopor el atraso en la recolección. Casos concretos en la zona de Pehuajó, dondeen lo que va del año ya llovió alrededor de
1.400 mm (¡!), consideran que alrededor de 20 quintales de maíz por hectáreaya se perdieron, y «están en el suelo».

Hay mucho malhumor por la falta de planes integrales oficiales para el manejodel agua en las provincias afectadas por la cuenca del Salado y del río Quinto.«Cada uno hace lo que quiere. Unos abren canales para sacarse el agua deencima, aunque se la manden al vecino, y otros los cierran para que el agua noles llegue. Para colmo, tenemos el invierno encima», se quejaba un productordel norte bonaerense. Como si fuera poco esto, que en algunos casos ya llevavarios años, las empresas agropecuarias siguen teniendo que afrontar tasasmunicipales muy pesadas y que, en más de un caso, no se corresponden con unaprestación efectiva de servicios. La mayor objeción es para la tasa demantenimiento de caminos.
Es que muchos están pagando hasta $ 18.000/$ 20.000 por camiones de piedra ycanto rodado para permitir la transitabilidad de los caminos de tierra, dado quelos municipios no hacen los trabajos.