La Picasa se devora el sur santafecino

06deJuniode2001a las08:25

La laguna cubre hoy 35.000 hectáreas y sigue extendiéndose; en los últimoscinco años se perdieron en la zona $ 100 millones

Las lluvias intensas saturan elsuelo y los excedentes hídricos se desparraman en una cuenca que cubre 550.000ha
Las obras de infraestructura aún están pendientes

RUFINO, Santa Fe.- El oleaje no para nunca. Desde hace más de dos años, elagua de la laguna La Picasa ya se tragó 15 km de la ruta nacional 7, a laaltura de Diego de Alvear, en el sur de Santa Fe. Un bote está varado en elborde del asfalto. A pocos metros de allí el viento arquea las cañas de lospescadores, que buscan el único fruto de los campos inundados, el pejerrey.

La fuerza del agua se descarga contra los postes de luz como un látigo,incesante. Sepulta caminos, alambrados y tranqueras. Escupe espuma sobre elborde carcomido de los campos. Avanza lenta por los cimientos de las casas.Asfixia las raíces de los árboles, los derriba como a heridos de guerra. Lalaguna se desparrama en el horizonte. Ensordece de puro movimiento. Tornahúmedo el olor del pasto. Brilla en el opaco paisaje pampeano. Dibujaarchipiélagos en la llanura, desfigura la geometría.

Desde el aire, las napas parecen venas abiertas; las construcciones, restosde un naufragio; los alambrados, líneas que se cortan; la vía ferroviaria,resto del progreso que se hunde; las ramas, brazos de una tierra desesperada.