La identidad abre el juego en granos

13deJuliode2001a las08:28

Lo que comenzó en un intento de los países agrícolas por frenar laresistencia de Europa y Japón a los granos transgénicos, hoy se perfila comoun negocio con perspectivas.

La identidad preservada –determinada a partir de un proceso decertificación que asegura la calidad de los granos–, busca instalarse comouna alternativa más al rumbo que marca la “commoditización”

A pesar de que su apuesta es llegar en los próximos cinco años a los 100millones de toneladas, la producción agrícola también mira de reojo aldesarrollo de nichos específicos, algunos de los cuales hoy ya ocupan un lugar.Partidas de maíz colorado no transgénico, con destino a Europa y Japón;colorado convencional, para Venezuela y Perú; híbridos comunes no modificado,para Brasil, Japón y Corea; con alto contenido de aceite para Chile, Brasil yPerú; junto al sorgo de bajo porcentaje de tanino, que se comercializa aMéxico y Chile, y maní y girasol con alto contenido oleico, que demandaEuropa, son algunos de los protagonistas que integran esta incipiente tendencia.Se calcula que durante la campaña pasada, más de 500 mil toneladas fueroncomercializadas bajo este modelo de certificación con un precio diferencial.