Alerta por el impacto de las reformas del IVA en granos
Columnista de Ambito Financiero
Las recientes modificaciones tributarias instrumentadas por el PoderEjecutivo Nacional, que abarcan una serie de gravámenes que alcanzan de llenoal sector agrícola (combustibles, aportes jubilatorios, transferenciasfinancieras, etc.) determinan la necesidad de replantear la estructura delImpuesto al Valor Agregado que incide sobre este sector.
Esta situación reaviva la preocupación de los distintos sectores queparticipan de la cadena de comercialización de productos agrícolas frente a laposibilidad de que los cambios por introducir -aunque bien intencionados- puedanalentar y favorecer el crecimiento de la evasión impositiva y paralelamente lacompetencia desleal y el enturbiamiento del mercado. Desde el 1 de febrero de1990 se generalizó la aplicación del IVA a la producción agrícola y sucomercialización, hasta entonces exentas.
Teniendo en cuenta que el grueso de nuestra producción se destina aexportación y respetando el principio de que las ventas externas no puedenestar gravadas para evitar la «exportación de impuestos», lo que lleva alEstado a reintegrar al exportador el impuesto pagado en las etapas anteriores,la citada generalización provocó cambios notables en la cadena comercial y diomotivo desde entonces a la implementación de distintos procedimientostendientes a facilitar el trámite de reembolso, sin perder de vista lanecesidad de asegurar una adecuada recaudación del tributo.
