País al borde

27deJuliode2001a las09:17
La Argentina no es Corea, donde una crisis financiera grave movilizó tanto asu población que hasta las familias vendían sus joyas para ayudar a recuperarel país. En la Argentina, como sentenció bien Jorge Luis Borges, no nossentimos ciudadanos sino habitantes por lo cual el interés común está muy pordebajo del individual. Es lamentable en todos, pero en los políticos lo esmucho más.

La postergación de la sanción de una ley en el Senado -la del déficitcero-hizo que una jornada como la de ayer en los mercados financieros de establey muy probablemente positiva derivara en pésima, negra para el país.

La sanción de la ley de déficit cero es importante, quizá tan o más de loque fue en su momento, hace una década, la Ley de Convertibilidad del peso ydólar uno a uno. Esta, sin embargo, no dolía en lo inmediato al aplicarla. Ladel déficit cero, en cambio sí, dolerá, pero será tan trascendente porque enel mundo no hay país -ni empresa, ni comercio,ni familia- que pueda avanzar, nisiquiera subsistir, sin convulsiones, si gasta más de lo que le ingresa.

Pero los políticos -sobre todo los radicales y los frepasistas-no entiendenhoy esta urgencia del país. No entienden la importancia, como sería en unenfermo gravísimo, la pérdida de horas en aportar las soluciones.