La importancia de no ser importante

18deSeptiembrede2001a las12:39
Semanas atrás, el presidente Bush de Estados Unidos firmaba, desde su rancho enTexas, un nuevo cheque para los productores agropecuarios. Así, los pagosdirectos e indirectos al sector superarán en dicho país los US$ 20 milmillones por tercer año consecutivo. Significa más del doble de lo otorgado aprincipios de los noventa.

Del mismo modo, el apoyo gubernamental a los productores en los países queconforman la OCDE alcanzó el 39% de sus ingresos en 2000. Si bien huboesfuerzos tendientes a reducir los pagos, los resultados han sido tenues, yreflejado variaciones en las políticas internacionales o movimientos en lasmonedas antes que el auge de políticas genuinas.

Los países en desarrollo o emergentes, por el contrario, han sufridodoblemente. Primero porque su principal actividad está altamente gravada.Segundo, porque los precios internacionales se ven afectados por las políticasde subsidios, cuotas, o burocracias que hacen imposible la importación, y cuyoefecto final es destrozar la economía de las naciones cuya actividadagropecuaria es la principal. El discurso es paradójico: precisan desarrollarmás el sector agropecuario y aumentar los niveles de exportación, nos dicen.Simultáneamente, desarrollan sistemas sin precedentes de protección que hacendifícil, sino imposible, competir.