Soja, un arma contra la pobreza
El Plan Soja, fogoneado por la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), arrancó a toda marcha en Rosario con un cronograma de talleres de nutrición en comedores y centros comunitarios. La iniciativa apunta a reunir un porcentaje de la oferta del principal producto de exportación de la Argentina con la demanda alimentaria de los sectores más necesitados, a través de un aporte voluntario de los productores.
La soja es el principal cultivo de la Argentina, con una producción estimada en más de 28 millones de toneladas para la campaña que está en marcha. En un 95%, el producto se exporta como poroto, harina o aceite. Aunque no significa el grueso de la demanda (la oleaginosa tiene múltiples usos), buena parte de esas colocaciones son hacia países, como los asiáticos, que tienen a la soja como parte muy importante de su dieta.
Sin embargo, en Argentina, primer exportador mundial de aceite y segundo de harina de soja, su uso es muy poco difundido y, durante muchos años, hasta despreciado. Esto a pesar de su riqueza proteica, además de otras virtudes que hacen a la salud.
