Impuestazo disfrazado

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18deSeptiembrede2002a las08:05

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, presentó en detalle el proyecto de Ley Presupuesto General de Gastos y Cálculo de Recursos para el 2003 a la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, ratificando la intención oficial de sumar ingresos vía eliminación de exenciones y modificación del Impuesto a la Transferencia de Combustibles, que pasaría de una suma fija a un porcentaje del precio.

Si bien el ministro resaltó que la presión tributaria prevista “es la más baja desde 1995”, con apenas 14,39% del PBI, recomendó “realizar cambios menores en la estructura tributaria”, una forma eufemística de dar crédito al anticipo en exclusiva de INFOBAE de que se viene un impuestazo, para poder sellar un acuerdo con el FMI.

Tras citar las perspectivas de incremento de la percepción de varios impuestos, agregó: “Le vamos a pedir al Congreso que respecto del Impuesto a los Combustibles se realicen modificaciones, en el sentido de que sea un porcentaje y no una suma fija sobre el precio”.

Fuentes del bloque oficialista expresaron a este diario sus temores respecto de la magnitud del incremento del ITC: si se aumentara 10 centavos el impuesto tanto en naftas como en gasoil, habría un aumento de recaudación del orden de $1.350 M, lo que inevitablemente sería trasladado a los precios.

Lavagna también pidió la aprobación de varios proyectos que están en estudio en Presupuesto y Hacienda, entre ellos el que incluye dentro del cobro de Impuesto a las Ganancias las sumas percibidas por reintegros a la exportación, la rebaja del IVA agropecuario al 10,5%, y la eliminación de exenciones a Ganancia Mínima Presunta para aquellas empresas beneficiadas con planes de competitividad.

Error de cálculo del FMI

Lavagna aprovechó la reunión con los diputados para destacar el crecimiento de distintos índices sobre producción, y aseguró que “la actual situación económica se logró sin el FMI, y habiendo pagado la Argentina u$s3.500 M en amortización e intereses a los organismos internacionales”. “Si esto se pudo lograr, cuánto más fácil sería la recuperación si el FMI y los organismos cerraran un acuerdo con la Argentina”, agregó el ministro.

Lavagna pintó un panorama ciertamente esperanzador de la economía nacional, y aseguró que para fin de año “vamos a pasar la línea de cero en cuanto a la actividad, y vamos a empezar a crecer por primera vez en cuatro años, después de una caída del PBI de 11 puntos, contra los 25 que había pronosticado el Fondo Monetario”.

También resaltó que no se había cumplido la predicción del organismo en junio referente a la inminencia de una hiperinflación, que en las últimas semanas vinieron recuperándose depósitos, que los redescuentos “prácticamente han desaparecido” y que las tasas de interés, “que en mayo eran de 200%, hoy están en 40 por ciento”.

Acto seguido destacó el descenso de la inflación, para posteriormente enfatizar en dos oportunidades: “No hace falta un plan de convertibilidad para vivir con estabilidad”.

Entre las tareas pendientes de la administración actual subrayó que “va a haber que explicitar las deudas que tiene el Estado, que nadie sabe cuánto es, pero que no son sumas menores”.

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