Aumentaría la venta de trigo argentino a Brasil

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20deSeptiembrede2002a las08:28

Según las primeras evaluaciones realizadas por especialistas en economía agrícola del mercado local, el cultivo caería en algo más del 30 por ciento en los principales estados productores de trigo del Brasil.

Si se considera que la molinería de ese país importa alrededor del 70/75 por ciento del cereal que necesita para su consumo interno, el fuerte recorte que operará en la zafra triguera brasileña conlleva a un incremento en las compras externas del grano que deberá efectuar la industria de esa nación.
Estiman pérdidas para productores brasileños

De mantenerse las cotizaciones actuales del cereal para el tiempo de zafra, las más elevadas de los últimos tres años, Argentina podría paliar su menor producción interna de trigo con la venta del grano a valores más rentables, nivelando de ese modo la caída en su propio volumen productivo, de alrededor de 1,6/1,7 millón de toneladas, respecto del logrado en el ciclo agrícola previo. Además, de acuerdo con datos difundidos por el Departamento de Economía Rural de la Secretaría de Agricultura y Abastecimiento (SEAB), recogidos por Safras y Mercados y la agencia ANSA, el gobierno ya habría estimado pérdidas para los productores brasileños del orden de los 360 millones de reales.

800.000 toneladas menos

Debido a esos avatares climáticos, el gobierno brasileño espera una zafra global del orden de 1,67/1,68 millones de toneladas de trigo nuevo, alrededor de 800 mil toneladas menos que las previstas al inicio de la campaña agrícola de este año.

Además del prolongado estado de sequía, las heladas, principalmente, complicaron la evolución de las plantaciones, precisamente durante este año, cuando el gobierno de Fernando Cardoso había dispuesto incentivos para los productores del grano, con miras a ir disminuyendo la dependencia de compras en plazas externas para cubrir la demanda interna del cereal.

Sequía y heladas

Hay que recordar que la campaña del cereal ya había sido castigada en Brasil por intensas sequías ocurridas durante junio y julio de este año. Ello provocó el recorte de más del 12 por ciento de la superficie sembrada, mientras que ahora se profundizaron los quebrantos y preocupan los rindes finales de producción, a raíz de las heladas tardías que azotaron la región del Estado de Paraná a comienzos de este mes.

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