El debate del presupuesto nacional

03deOctubrede2002a las08:25

Por Pablo Guido y Gabriel C. Salvia

EL ANÁLISIS ECONÓMICO DEL PRESUPUESTO 2003

El proyecto de ley del presupuesto del año 2003 presentado por el Poder Ejecutivo ante el Congreso Nacional presenta algunas inconsistencias en lo que respecta a la estimación de ingresos y gastos. Las proyecciones macroeconómicas oficiales estimaron que en 2003 el PIB crecerá un 3% (real), que la inflación alcanzaría casi un 23% y que también tendrán una performance positiva la inversión (+10,5%), el consumo (+3,2%), las exportaciones (+5,2%) e importaciones (+24,1%). El tipo de cambio nominal se estimó en $3,63 por dólar. Sobre esta base, se estimó un incremento en la recaudación del Sector Público Nacional del 47,8% (+$24.830 millones) respecto al año 2002.

Por su parte, el gasto del Sector Público Nacional tendrá un incremento de $24.052 millones (38,7%) como consecuencia de mayores pagos de intereses por vencimiento de deuda ($6.814,3 millones) y del incremento en el gasto primario por $17.237,2 millones. El superávit primario de 2003 llegaría así a los $11.661,3 millones (2,18% del PIB) lo cual, teniendo en cuenta el pago de intereses de $14.884,3 millones, significaría un déficit total de $3.223 millones (0,60 % del PIB).

Estas estimaciones estarían sobreestimando los recursos tributarios del 2003, fundamentalmente en el caso del IVA (que explicaría el 37% del incremento total de la recaudación): es casi improbable que con un crecimiento del 3% del PIB o una suba de precios del orden del 23% durante el 2003, dicho impuesto pueda alcanzar las proyecciones del proyecto de ley del presupuesto. El caso del aumento de los impuestos al comercio exterior (+$6.574 millones), que se daría fundamentalmente como consecuencia de la recuperación de las importaciones en un 24%, también resulta improbable: con una tibia recuperación del consumo (+3,2%) y de la inversión (+10,5) sería una sorpresa lograr la recaudación esperada en ese rubro.

Por lo tanto, el Congreso Nacional debería poner el acento en la revisión de dichas proyecciones de recursos porque de lo contrario el déficit estimado para el 2003 será mayor al presupuestado. Se podría dar el caso que el proyecto presentado por el Poder Ejecutivo en realidad esté "ocultando" algunos datos: que la inflación del año que viene sea significativamente mayor al 23%, con lo cual la base nominal tributaria sea tal que permita llegar a las metas del IVA proyectadas. O por qué no, que el PIB tenga un desempeño mejor que el estimado y supere ampliamente el 3% de suba; de esta manera no sólo la recaudación relacionada con el consumo sino también la que está afectada por las inversiones, importaciones y exportaciones podría alcanzar las cifras presentadas por el gobierno.

EL DEBATE POLÍTICO SOBRE EL PRESUPUESTO NACIONAL

La discusión de la Ley de Presupuesto de la Administración Pública Nacional debería ser el debate político de fondo, pues se trata nada menos que aprobar, por parte del Congreso de la Nación, en qué se va a gastar, cuánto se va a gastar y cómo se van a gastar los recursos que recauda el estado. Este debate presupuestario es más importante que las promesas y propuestas que se realizan durante las campañas electorales. Al tratar esta ley se considera el tamaño del gobierno nacional, los recursos con los que contarán sus distintas funciones y el costo que representará para los contribuyentes.

Como el estado está para servir a las personas y no las personas para servir al estado, los contribuyentes deberían estar muy atentos cada 15 de septiembre, fecha límite en la cual según la Ley de Administración Financiera del Estado debe el Poder Ejecutivo enviar a la Cámara de Diputados el Proyecto de ley de presupuesto. A partir de esa fecha, los contribuyentes

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