El maíz tiene todo el paquete

11deOctubrede2002a las08:22

Alejandro Rollán
arollan@lavozdelinterior.com.ar

En el esquema agrícola de El Carrizal, el maíz es una apuesta fuerte. Su propietario, José Maza, decidió esta campaña duplicar la superficie cultivada y apunta apuntar a un rendimiento de entre 90 y 100 quintales por hectárea.

La estrategia tiene sus fundamentos. El establecimiento, ubicado a 10 kilómetros al este de Villa del Rosario, sobre la ruta provincial 13, viene de ocho años de labores en siembra directa y presenta un perfil, con muy buena disponibilidad de materia orgánica, para albergar un paquete tecnológico de punta. Con estas cartas en la mano, la apuesta se subió de 70 hectáreas en el ciclo pasado a 140 en la presente.

La campaña 2002/2003 había comenzado complicada para el cultivo. Las dificultades para financiar su paquete tecnológico, dolarizado a 3,60 pesos, sumado a las retenciones, aparecían como un escollo difícil de sortear. Sin embargo, las señales que aportaron los mercados internacionales permitieron revertir, en parte, la tendencia.

La caída en la cosecha en los Estados Unidos –el mayor productor mundial– provocó un alza en los precios que hoy lo ubican como el de mejor perspectiva dentro de los granos gruesos.

“En plata, el maíz rinde hoy más que la soja y por eso nos jugamos por él”, aseguró José Maza a La Voz del Campo.

La receta: una siembra temprana en la búsqueda de máximos rendimientos. Sobre un antecesor de soja, el híbrido simple (AX 882 de Nidera) se sembró entre el 20 y el 21 de setiembre. El objetivo es llegar con la etapa crítica de evolución del cultivo a mediados de diciembre y aprovechar los días de máxima radiación solar.

Maza trabaja en la zona 800 hectáreas mixtas, de las cuales 462 son propias. Con la reciente adquisición de un campo en el norte proyecta trasladar toda la ganadería y destinar parte de su superficie a maíz de segunda.

El 13 de noviembre de 2001, una manga de granizo se llevó de El Carrizal la totalidad del maíz de primera. La resiembra en diciembre aportó un rendimiento nada despreciable de 69 quintales por hectárea. En la campaña 2000/2001, el rinde fue de 97 quintales.

Mosca blanca

Apoyada en los cambios agroecológicos de los últimos años –pasó de 700 a 900 milímetros de lluvias al año–, la zona se ha convertido en una especie de mosca blanca. Mientras a nivel provincial se proyectaba un recorte en la intención de siembra, en los establecimientos ubicados entre el norte del departamento Río Segundo y el sur del departamento Río Primero (hasta la ruta nacional 19), se incrementará la participación del grano forrajero.

“Un 30 por ciento de la superficie que iba a sorgo, irá ahora a maíz, principalmente con materiales simples. Este año, la venta de insumos creció entre un 50 y un 60 por ciento respecto al año pasado”, explicó Diego Ribero, encargado comercial de la firma distribuidora Teumaco Cereales, de Villa del Rosario, y responsable de los ensayos que se llevan a cabo en el establecimiento (ver página 3).

Las operaciones en precampaña dominaron la escena. “Más del 90 por ciento de las ventas se realizó por canje directo y pago de contado. Hoy, el ciento por ciento de los productores que va a hacer maíz tiene los insumos. No se qué va a pasar con la soja, porque el productor invirtió buena parte de sus ganancias en el maíz”, sostuvo el distribuidor.

La empresa Nidera desarrolló su política de comercialización para el maíz a partir de promociones que incluyen semillas, herbicidas y fertilizantes. La forma de pago es mitad con grano disponible y el resto financiado hasta la cosecha del trigo nuevo, o de maíz en marzo o abril.

“La idea fue incluir todo el paquete para que el productor lo tuviera disponible”, indicó Dimas Daireaux, representante zonal de la semill

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