El puerto y la puerta

16deOctubrede2002a las13:55

UN POCO DE HISTORIA

Con la libre navegación de los ríos que permitieron los sucesos de 1852, Rosario se convirtió rápidamente en el centro de las actividades económicas del interior del país.

Ese crecimiento siguió en paralelo con el explosivo desarrollo de nuestro 'hinterland'. Prueba de ello fue que ya en 1855 se produce el arribo de 611 naves con un tráfico de 24.123 tt.

En 1870 se establece un servicio regular entre Rosario y Génova para mercaderías y pasajeros que marcó a fuego el carácter de la ciudad que, para muchos, aun se conserva en el estilo su población, producto de la fuerte inmigración de esa región italiana radicada en nuestra zona.

Más de 1,6 millones de toneladas se movieron por Rosario en 1884, cuando se contaba ya con seis líneas de navegación regulares con Europa y casi 8.000 naves operando en sus costas.

Es que las barrancas de Rosario y la profundidad del Río frente a ellas permitían operar 'por gravedad' las cargas a las bodegas, incluso de ganado vivo...

Semejante movimiento hizo que las autoridades nacionales, merced a la gestión de las fuerzas vivas de la ciudad, encabezada por la Bolsa de Comercio, dictaran la Ley 3885 que llamó a concurso público para la construcción y explotación por cuarenta años, de un puerto comercial.

Ganó la licitación una empresa francesa, en Octubre de 1902 que habilitó parcialmente las obras en 1905.

Aún no se habían terminado las obras cuando surgieron conflictos entre los concesionarios y los dadores de carga.

Es que el uso de las barrancas para las operaciones de embarque, hasta ese momento, no tenía costo, y con el advenimiento del nuevo puerto, sin una mejora real de los servicios respecto a los embarcaderos particulares existentes, las tarifas portuarias resultaban sumamente onerosas, pues la concesión les había otorgado un monopolio que les permitía cobrar aún cuando las operaciones se hacían fuera de su muelle.

La Bolsa de Comercio bregó durante años en pro de la defensa del comercio local hasta lograr moderar los efectos de la acción de los concesionarios, no obstante, el explosivo desarrollo de nuestra agricultura permitió en 1927 embarcar casi 7,0 mill/tt .... de mercaderías en bolsas !! , lo que originaba un movimiento extraordinario en la ciudad, a tal punto que en la década del '30 mereció la denominación de 'La Chicago Argentina' por el polo concentrador que significaban su puerto y su Bolsa, en similitud a aquella ciudad norteamericana.

El Puerto de Rosario era un extraordinario negocio. Las acciones de la sociedad concesionaria, junto a la del Canal de Suez eran por ese entonces las de mayor valorización en la Bolsa de París.

Por rara coincidencia del destino, también un 16 de Octubre pero de 1942 el Puerto de Rosario se nacionaliza e ingresa en una de las etapas más oscuras de su historia.

El centralismo porteño y las políticas implementadas a nivel nacional, hacen perder buena parte de su actividad en favor de Buenos Aires, hasta llegar al desmantelamiento de sus instalaciones de cargas generales, manteniéndose la actividad granelera aunque sin acompañar la evolución de la producción del país, situación que continuó por todo el tiempo que el Estado monopolizó las operaciones portuarias.

EL PUERTO

Dos hechos trascendentes, además del sostenido crecimiento de la producción agrícola del país, se dieron en la década del '70 para permitir un nuevo despegue de nuestro Puerto.

La habilitación del Canal Emilio Mitre en 1976 acercando en muchos kilómetros la salida al mar que trajo un significativo abaratamiento de los fletes, y la legislación que permitió la construcción de terminales privadas, rompiendo el retrógrado sistema monopólico estatal que nos llevara a la calificación de 'puerto sucio', que en la jerga internacional se traduce en mayores costos, o sea en menores precios

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