Estudian una baja del IVA para alentar el nivel de consumo

Por
31deOctubrede2002a las08:21

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, anunció ayer una posible baja de impuestos para incentivar el consumo a fin de año. Las alternativas, según Lavagna, son reducir la tasa del IVA en 2 puntos porcentuales o en subir la devolución de este impuesto en el consumo de las tarjetas de débito. De este modo, se analiza bajar el IVA del 21 al 19% o elevar del 5 al 8% la devolución en las tarjetas.

Mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) pide una suba de impuestos para asegurar las metas fiscales prometidas por Economía, el titular del Palacio de Hacienda dijo que estudia aplicar alguna de estas dos medidas para los meses de noviembre y diciembre.

Al respecto, el ministro admitió que aún no se analizó el impacto fiscal que podría provocar una rebaja impositiva. En todo caso, afirmó ante una pregunta de LA NACION, se trata de "ayudar a dar un empujón adicional" al nivel de consumo.

"Mientras no haya acuerdo el Gobierno no se paraliza", disparó Lavagna, ante la posibilidad de que el organismo multilateral cuestione esta decisión de Lavagna.

En este sentido, fuentes de la cartera económica admitieron que, con el anuncio, Lavagna se prepara para un eventual escenario sin acuerdo con los organismos internacionales.

La intención del ministro, se explicó, es ofrecer alternativas para un "plan B", ante el insistente pedido del ala política del Gobierno de avanzar hacia la reactivación. Sin embargo, la posibilidad de implementar alguna de estas dos medidas provocó escalofríos en un sector del Palacio de Hacienda, preocupado por mantener en alza la recaudación fiscal, que este mes rondaría los 4700 millones de pesos. Los planteos del ministro, se apuntó, podrían ser "inútiles" para alentar el consumo y, al mismo tiempo, generarían un fuerte efecto negativo en las cuentas públicas.

Al respecto, se detalló que por la rebaja del IVA se transferirían al sector privado unos $ 80 millones mensuales, y por la suba del reintegro en las tarjetas de débito, unos $ 36 millones en el mismo período. "Ninguna de estas cifras puede ayudar en nada en una economía que consume $ 20.000 millones por mes", apuntó un funcionario del Palacio, enojado.

El ministro exploró en los últimos días las facultades del Gobierno para bajar la alícuota del IVA sin la intervención del Congreso y recibió con agrado la propuesta del titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad, de subir los beneficios en relación con las tarjetas de débito.

Pero otros funcionarios de Economía consideraron que esta última propuesta "fue vendida muy fácilmente por los bancos a la AFIP".

En la AFIP y en la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) defendieron la idea "porque ayudará a controlar el IVA y a alentar el consumo".

Entre los economistas, el anuncio provocó reacciones disímiles. Orlando Ferreres dijo que "es un cambio que puede provocar más confusión que ventajas", mientras que Carlos Rodríguez sostuvo que "es una buena medida en términos keynesianos, que puede funcionar si se acompaña con una baja del gasto".

De la Redacción de LA NACION

Temas en esta nota

    Load More