Otro intento por acordar con el FMI

04deNoviembrede2002a las07:48

La Argentina transita en tiempo de descuento. Al Gobierno le restan tan sólo diez días para intentar resolver lo que por el momento parece una misión imposible: lograr el consentimiento del FMI de que están dadas las condiciones para firmar un acuerdo y así evitar entrar en cesación de pagos con el Banco Mundial.

Así, comienza hoy una semana importante con miras a lograr los persistentes roces con el Fondo Monetario, y con ese fin están previstas teleconferencias entre Buenos Aires y Washington. El ministro de Economía, Roberto Lavagna, esperará el borrador de una nueva carta de intención sobre el cual hará sus correcciones. Se sabe que el 14 de este mes la Argentina debe cancelar un vencimiento con el Banco Mundial por US$ 805 millones y hasta ahora Lavagna repite que no se pagará con reservas.

En un viaje relámpago que realizó a Washington la semana última para reunirse con el directorio del organismo y con funcionarios del gobierno norteamericano, Lavagna pudo avanzar muy poco en la discusión.

El FMI mantiene su postura intransigente en cuanto a frenar los amparos judiciales. También volvió a la carga con la necesidad de que se instrumente un alza en las tarifas de los servicios públicos, además de recomendar un aumento impositivo, que Lavagna descartó de plano.

Pero por si esto fuera poco, el Fondo ahora no se contenta con el superávit fiscal primario pautado y exige un mejor rendimiento no sólo de las provincias, sino también del gobierno federal. Eso implicaría achicar gastos corrientes, lo que le podría ocasionar fuertes dolores de cabeza al gobierno de Eduardo Duhalde.

Funcionarios optimistas

Mientras, como si estuvieran viendo otra película, los funcionarios del ala política se mostraron ayer llamativamente optimistas sobre un pronto acuerdo con el FMI.

Sumergido en el calor de noviembre y de la interna peronista, el Gobierno intentó suavizar el impacto del frío resultado que Lavagna obtuvo en sus reuniones en EE.UU.

El vicejefe de Gabinete, Eduardo Amadeo, dijo que la Argentina entra en la "etapa final" del acuerdo con el FMI y estimó necesario decidir cómo se atenderá el vencimiento del 14 de este mes con el Banco Mundial. "Entramos en una etapa final del acuerdo. En algunos días se producen vencimientos que es necesario decidir si se van a afrontar o no. La economía se está ordenando, no necesitamos plan B", manifestó.

En tanto, un influyente ministro duhaldista intentó minimizar el regreso sin gloria de Lavagna. "No estamos en un punto muerto de la negociación, al revés. Todo lo que había que presentar lo presentamos y vemos que el Fondo ha hecho presentaciones propias al G-7 diciendo que la situación argentina está bajo control, nos ganamos su respeto", agregó el funcionario.

¿Mediación?

En diálogo con LA NACION, el ministro de la Producción, Aníbal Fernández, se expresó en el mismo sentido. Dijo que el viaje a EE.UU. "permitió que Larson (Alan, secretario de Asuntos Económicos del Departamento de Estado) medie entre el Fondo y la Argentina. Lavagna no fue a buscar nada. Fue a dar pelea y consiguió que Larson fuera el mediador, lo que significa un compromiso muy fuerte de EE.UU."

Sin embargo, una alta fuente de Economía dijo ayer que "hablar de mediación es una exageración. ¿Cómo puede mediar alguien cuyo país forma parte del FMI? En todo caso, intervendrá en favor de la Argentina, nada más".

Acuerdo postergado

Medidas que pide el Fondo

El FMI insiste en que debe frenarse el goteo del sistema financiero, producto de los amparos judiciales.

Tampoco hay todavía pleno consentimiendo sobre cómo se abrirá el mercado cambiario, ya que el gobierno argentino quiere que sea en forma gradual.

Pide aumentos impositivos para mejorar el superávit, y otro ajuste en el sector público.

Roberto Lavagna y Gu

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